El "Flaco" Spinetta sabe despertar expectativas y alterar las agendas con grata pleitesía, aún cuando implique viaje fan. Sucede que -al menos por ahora- al quedar excluida San Juan de "Spinetta 2010" (su nuevo tour), sus fanáticos locales deberán armar sus bolsitos y viajar hasta Mendoza para poder escuchar las canciones de "Un mañana" (2008), la nueva producción que presentará el 20 de agosto en el Auditorio Angel Bustelo -ver recuadro-.
"Este trabajo contiene dolor y esperanza. La esperanza es infinitamente más importante y requiere de mucha fuerza. Esa fuerza se mantiene permanente en mí gracias a la energía de mucha gente que nos ha guiado en la vida", dijo el ex "Almendra" sobre su última placa.
Pero los kilómetros resultan anecdóticos y escasos de refunfuñes si la "movidita" cuyana concluye ante un "maestro" a punto caramelo.
"Nunca experimenté de esta manera el respeto por la vida, y nunca me importó tanto como hoy la música y la lírica, apenas miriñaques inertes en relación a la importancia que debo asignarle a ese respeto", aseguró el cantante.
Quizás, el presente compositivo de Spinetta sea la secuela benefactora que germinó a fines de 2009 y que reconfirmó -una vez más- su trono granado. Es que el 4 de diciembre del año pasado, realizó un gigantesco recital en el estadio Vélez Sarfield (con una duración de más de cinco horas) y repasó toda su carrera secundado por un codiciado dream team: Fito Páez, David Lebón, Charly García, Ricardo Mollo, y Gustavo Cerati, entre otros -y con quienes supo marcar los hitos más acérrimos del rock-.
Pero Luis Alberto tiene con qué sustentar sus intrínsecas obras, esas que infringieron las limitaciones nacionales y le valieron reconocimiento latinoamericano desde Almendra (su primera formación en 1967) hasta su camino individual gestado en 1971 con "La búsqueda de la estrella". Así, conformó una exitosa carrera que supera las cuatro décadas, abordó sonido experimentales y conceptuales y que, paralelamente, compartió con otras agrupaciones como Pescado Rabioso o Spinetta Jade. Y claro, avalando -con altas y subidas-, el respeto de sus pares (muchos de los cuales lo erigen como el "padre del rock argentino").
Reinado nacional que -meritoriamente- atesora piezas claves para el desarrollo del género rocanrolero y que ofician de biblias sonoras para las bandas contemporáneas -léase "Me gusta ese tajo" o "Seguir viviendo sin tu amor", entre otras atemporales-.
Introvertido pero con la mente despejada de cobardía, "El Flaco" más flaco, promete "Un Mañana" con nostálgicos ojos de papel y de complaciente antología.

