Es que cuando el Gitano falleció, entró en acción el equipo de Guillermo Mangione, empresario de Maipú especialista en tanatopraxia, una técnica que su utiliza sobre un cadáver para demorar su descomposición y mejorar su estética. Alrededor de la medianoche del martes, casi 4 horas después de su deceso, el cuerpo de Sandro fue trasladado a la calle Ozamis de Maipú, donde se encuentra la Cochería La Merced, propiedad de Mangione. Ayer, DIARIO DE CUYO pudo conversar con el empresario quien precisó algunos detalles de la corta estadía del cuerpo de Sandro en su empresa y el tratamiento que recibió de parte del equipo.

"Ingresó a las 00.30 y durante dos horas aproximadamente, nuestro equipo lo preparó para que durante un período importante de tiempo, no entre en descomposición. Se le recuperó el color natural de la piel, se le realizó un tratamiento para evitar los olores y la pérdida de líquidos por orificios, el cuerpo quedó en un estado natural, desinfectado y presentado para su despedida final en el Congreso", explicó Mangione. Además agregó que "el tratamiento se demoró un poco más de lo habitual -una intervención normal demanda una hora-, ya que la parte del tórax de Sandro estaba muy deteriorada por las distintas intervenciones quirúrgicas". De todas maneras advirtió que el rostro del cantante no estaba dañado y que se pudo trabajar con total naturalidad.

En la charla, Mangione, agregó que "si bien hay mucha gente en nuestro país que no conoce éste procedimiento, cada vez crece el número de interesados". En Mendoza, contaba el empresario, se están haciendo entre 25 y 30 trabajos por mes, y continúa aumentando. Asimismo, advertía que hay países en el mundo donde es obligatorio por las ventajas sanitarias, estéticas y psicológicas de los familiares del muerto. Hace 16 años que el servicio de la tanatopraxia se ofrece en Mendoza por la empresa -es la única en la provincia-, pero también hay especialistas en San Juan -hace 10 meses que se ha montado un tanatorio en la empresa Lanusse-Anequini- y en San Luis.

Tanatopraxia es la completa desinfección y preservación del cadáver. Se lleva a cabo para demorar la descomposición final de un cuerpo por el período necesario. El procedimiento se realiza mediante la inyección vascular y de cavidad de soluciones acuosas y químicos germicidas solubles.

Lo que pueden observar los familiares a simple vista, luego de la realización de la misma, es la natural apariencia del cuerpo semejante a la existencia en vida, borrando cualquier efecto de enfermedad o sufrimiento, sobre todo en aquellos que hayan padecido una larga dolencia. El proceso también facilita el trabajo de magistrados y peritos que manejan casos judiciales complejos.