A diez meses de la inesperada muerte de la joven cantante Amy Winehouse (fallecida a los 27 años el 23 de julio de 2011) en la cúspide de su carrera, su parentela puso a la venta su casa. La propiedad se encuentra en Londres y fue valuada en 3.5 millones de dólares.
Al parecer, ninguno de los miembros de la familia quiso mudarse ahí y menos hacerse cargo de los gastos, pese a que la estrella británica que adoraba ese inmueble. Cero nostalgia…
