Cincuenta y cinco años después del estreno de la original, los cines vuelven a poner hoy en cartelera La Patota. Se trata de una nueva versión del filme dirigido por Daniel Tinayre en 1960, que protagonizó la por entonces ya esposa del realizador, Mirtha Legrand, causando gran revuelo para la época. La historia de una profesora que es violada por un grupo de alumnos y queda embarazada, volvió ahora a la pantalla grande con Dolores Fonzi encabezando el elenco, la producción de Nacho Viale y Axel Kuschevatzky, guión de Mario Llinás y Santiago Mitre (guionista de Carancho, Elefante blanco), quien es además el director.
La película, que triunfó en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, no es completamente una remake según Mitre, sino que su producción está "inspirada" en la primera cinta y por eso en la versión que se estrena hoy a nivel nacional y también en San Juan, se dan algunas licencias en cuanto a la trama presentada en los años sesenta.
En La Patota "modelo 2015", Fonzi compone a una Paula Vidal que es abogada pero decide no ejercer y mudarse al interior para dar clases de formación política en una escuela de bajos recursos de la selva misionera. Un día, camino a su casa un grupo de jóvenes confunde a Paula con otra mujer, la intercepta y la viola. Cómo reacciona la mujer ante la aberración de la que es víctima es una de las diferencias planteadas en esta nueva propuesta; porque la Paula de Fonzi, es una joven de clase media alta, que quiere explorar el origen de esa violencia y entender, por lo que decide no acusar a los culpables y además no abortar; mientras que la joven que compuso la Chiqui (rol que le sirvió para afianzarse como actriz dramática) sencillamente, perdona a sus agresores, desde un planteo moral. Además, en aquella versión, Paula se apoya mucho en su pareja, lo que no ocurre en la nueva, porque Fonzi tratará se salir de la relación con su novio de toda la vida, encarnado por Esteban Lamothe.
La relación de Paula con su padre, un estricto y distante juez, es diferente también, porque esta vez, el rol en manos de Oscar Martínez tiene mucho más protagonismo.
Mientras para Tinayre filmar La Patota fue tocar un tema tabú, para Mitre, la historia aterriza en un contexto social movilizado por la lucha contra la violencia de género, cuando todavía se multiplica en las redes sociales la consigna #Niunamenos.

