Rostros mojados de lágrimas, remeras de la selección Argentina flameando en las tribunas, inmensos Te amo gritados desde las cartulinas de los carteles en colores flúor, gargantas disfónicas de tanto grito. Este panorama sacudió anoche el Estadio Cubierto Aldo Cantoni que se estremeció con las remezones causadas por la presencia de Ricardo Montaner en el mega escenario que se dispuso en la cancha de Hockey.

Media hora antes, mujeres de todas las edades coreaban su nombre y golpeaban sus palmas reclamando la presencia del cantautor argentino venezolano. Cuando la hora se cumplió – a las 21.30-, las fans aumentaron su ansiedad. Y cuando todas las luces se apagaron, las cientos de seguidoras unieron sus plegarias en un largo alarido que hizo temblar el lugar.

Sin embargo, él prefirió hacerse rogar. Primero llegaron las imágenes de su libro Lo que no digo cantando- que se vendió ahí mismo- y un clip sobre los derechos de la infancia que grabó para Unicef.

Después, luego de quince minutos que se hicieron eternos para la muchachada femenina, la figura del astro apareció con los sones de "Yo canto" debajo de una lluvia de alaridos y detrás del cortinado que proyectaba los rostros de cantantes como Juanes y Alejandro Sanz expresando por qué cantaban. Aunque, el estallido llegó con la canción que le da nombre a su último álbum, "Las cosas son como son".

Así, a las 22, el ídolo de la canción romántica arrancó con el repertorio de su flamante disco mechado con los clásicos de su cancionero, para terminar de derretir corazones a su paso hasta pasada la medianoche.

Con su mensaje de amor a Dios y su empedernida energía romántica, Montaner eclipsó a las sanjuaninas durante todo el concierto. Acompañado con su potente banda de músicos y su quinteto de coreutas, el cantante desplegó su seducción en el escenario, donde también estuvieron dos de sus hijos.

Muy simpático, Ricardo tuvo un diálogo fluido con su público. "¡Buenas noches!. ¿Cuáles son sus planes?. ¿Cómo están esos corazones?. ¿Están tristes, acompañados, solitarios?. También quiero decirles que Del Potro en Estados Unidos…", fueron sus palabras hacia la multitud que no llegó a colmar el estadio que se vino abajo con su arsenal de hits.

Si bien, las privilegiadas en verlo a unos pocos metros fueron las que adquirieron sus boletos vip, también fueron las menos -ese sector sólo se completó hasta la mitad-. Fue en la tribuna de la popular y de la platea este donde se concentraron, preferentemente, todas las almas que por una noche pensaron en "Volver" -uno de sus temas que suena en la tira Valientes- a soñar con su voz.