La previa a la entrega de los Premios Oscar es casi una fiesta paralela. Las figuras de Hollywood volvieron a lucir despampanantes en la alfombra roja de la 87º edición, ante la atenta mirada de millones de personas. Aunque los hombres se preocupan cada vez más por innovar en sus vestuario en esta ocasión, y adaptar los smokings a sus propios estilos, son las actrices las que pueden jugar más con la variedad de la moda femenina y con meses de anticipación eligen su traje entre los mejores diseñadores de alta costura. El domingo estuvieron entre las más elegantes la ganadora del Oscar Julianne Moore, con un Channel; Jennifer Aniston y Jessica Chastain; mientras que cosecharon opiniones divididas Marion Cotillard, Keira Knighteley y Naomi Watts. Coloridas, sobrias, escotadas o no, las mujeres del cine apostaron a todo o nada en la última (y más importante) vidriera de la temporada de premios.