‘Las que van a morir te saludan’. Crudo… atroz; este es el título de la colección pictórica que estará colgada desde el próximo lunes 14 del corriente, a las 20, en la Biblioteca Sarmiento Legislador de la Legislatura. Los artífices de esta muestra son Carolina Castro y Beto Espinosa, pareja en la vida y unidos por el arte, que tomaron como temática el femicidio y la violencia de género, entre las actividades en conmemoración al Día de la Mujer, que se celebra el martes 8. Únicamente para la inauguración, se pondrá en escena una intervención teatral de 10 minutos denominada Flores de sangre protagonizada por ellos, una propuesta con un fuerte contenido de improvisación. ‘El conflicto es la misma violencia. Es difícil de contar; aparte no sabemos qué va a pasar con el público. Imaginamos que el espectador lo irá descifrando. La mujer es la víctima pero, a la vez, acepta la violencia; la reconoce y la tiene naturalizada. Queremos que la gente abandone su comodidad de espectador y asuma una postura de testigo, un testigo que puede ‘no hacer nada’ o puede ‘generar un cambio’, el ‘no meterse’ está incorporado en todos’, apuntó Castro. Además de pintores, ella es directora de teatro y profesora en Artes Visuales y él es sociólogo, escenógrafo, docente y actor. Una serie de interrogantes sirvieron como disparadores de esta iniciativa. ‘Nuestras preguntas fueron: ¿Qué hace a una mujer soportar esto? ¿Por qué? ¿Qué hace la Justicia con estos casos? ¿Cómo los aborda la Policía? ¿Por qué tanta impunidad? ¿Quién ampara a las víctimas?’, señaló Carolina. Todo empezó con la performance que hicieron el año pasado en la presentación del libro Algo habrán hecho, en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ, en junio de 2015; ‘y repetimos en el Foro de Abogados en septiembre y en UPCN en noviembre, por el Día de la eliminación de la violencia hacia la mujer’. Después de aquellas presentaciones, ambos decidieron sumergirse en el tema en cuerpo y alma y dieron rienda libre a sus pinceles para expresar su impotencia ante esta realidad.

De esta manera, surgieron una serie de figuras impactantes. Así nacieron 18 acrílicos sobre lienzo y otros sobre madera, con impresiones no apta para menores de edad, basadas en la agresión y cargadas de símbolos de dominación masculina.