Las noches de América volverán a ponerse salvajes con la nueva temporada de Animales sueltos (a las 23.30), con el que Alejandro Fantino pretende mostrar otra faceta suya. Desde el relato futbolístico más tradicional hasta programas televisivos con exceso de mujeres mediáticas escasamente vestidas, Fantino intenta ahora dibujar un presente que capaz de resaltar sus cualidades como periodista de interés general.

"De a poco me fui alejando de la conducción de formatos y mi libido está puesta en la entrevista, en temas de actualidad. Mi sueño es ser reconocido como periodista que puede abordar distintos temas", confesó nombrando a Samuel "Chiche" Gelblung y Mauro Viale, como dos de sus grandes referentes.

Este un clásico nocturno, difícil de clasificar, intentará este año darle un nuevo protagonismo a los temas de actualidad, aún con la flamante incorporación de la voluptuosa Luciana Salazar y la continuidad de Coco Silly, por lo que se sumarán Tomás Boulat y Antonio Laje. "El año pasado había venido Nicole Neumann y todos se preguntaban qué podía aportar una mujer tan poco mediática y sorprendió. Y a Luciana nunca se la escuchó opinando sobre actualidad y es lo que ella busca: que se la conozca desde otro espacio", explicó el conductor que revela que no obstante le aclaró a Luly el formato del programa a veces "es peligroso porque te hace hablar de muchos temas y lo que decís repercute enormemente".

Sin dudas, Fantino busca profundizar una veta a la que ya había comenzado a apostar tiempo atrás, por lo que este año seguirá conjugando los debates mediáticos entre los participantes, con las entrevistas "mano a mano" entre él y un invitado, que se popularizaron a fines de 2012. Para el conductor, la clave en las entrevistas es "entender que la pregunta estúpida no existe. En tele no podés dar ningún conocimiento por sentado y es clave preguntar desde la ingenuidad para llegar a un nivel más profundo" analizó, sumando un tip más: "Para lograr una buena entrevista hay que poder dominar la guerra de egos que se genera entre el que pregunta y el que tiene que responder".

Fantino admite que su forma de trabajar es criticada en el medio. "La mala fama también es una forma de fama. La crítica está bárbara porque uno no es una moneda de oro como para gustarle a todo el mundo. Yo aprendí a laburar así. Y me consta que quienes enseñan periodismo me arruinan, pero ésta es mi forma, la que me da de comer y no me ha ido mal" apunta.

En un panorama más general del medio y consultado sobre la vuelta de Marcelo Tinelli al Trece, después de su año sabático, Fantino consideró que "la presencia de Marcelo Tinelli te cambia la televisión. Para bien porque genera una masa de encendido que sin él no está. Y Marcelo chupa gente del cable y la trae al aire ¡Es una aspiradora! Lo malo es que a veces te asfixia porque no hay masa para repartir. El está en un nivel de rating que no deja mucho para el resto" sostuvo.

Pero eso no lo amedrenta."Nosotros estamos resistiendo esta pelea desde hace años y no es para cualquiera porque hay noches que te vas a tu casa totalmente destruido. Pero lo hemos vivido tantos años que un año de Sudáfrica otra vez peleando contra los espartanos no nos va a cambiar la vida". (Fuente Télam)