"Esto es algo nuevo para mí. Me cuesta creerlo. La gente de todo el país me conoce gracias a la televisión", dice muy ducho Daniel Ferreyra, cómo si los pocos meses que pasaron, desde su consagración como "el" descubrimiento de Talento Argentino, hubiesen sido suficiente escuela para aprender el abc mediático.

Asombrado por cómo lo recibe el público en las provincias que recorre -dentro de una amplia gira que enfrenta desde el año pasado-, dialogó con DIARIO DE CUYO antes de su arribo a estas tierras cuyanas y previo a la presentación oficial de su primer trabajo discográfico, grabado en vivo en cd y dvd con invitados como Lucho González y Marcelo Miranda; con el sello de producción de Lito Vitale y la dirección artística de Martín Alfiz,

La noticia del lanzamiento del disco para fines de abril en Buenos Aires, tomó por sorpresa al guitarrista que recibió la confirmación de boca de su esposa Silvana, su manager.

"No me quiero entusiasmar pero creo que en esa ocasión me van a acompañar Vitale y Lucho, esto es uno de los premios que recibí junto con los cien mil pesos, un cuatriciclo y un viaje a Inglaterra", comenta quien en su cancionero tiene folclore, jazz, música melódica y rock; "hasta tonadas hago, me gusta mucho la del amor", exclama el hombre que en 2006 recibió la invitación del Chaqueño Palavecino para sumarse a sus huestes.

"El me sintió tocar, averiguó quien era y tuvimos varias conversaciones pero no llegamos a un acuerdo porque preferí tomar el trabajo que me ofrecía el área de Cultura de San Luis", relata quien para "no ser egoísta" decidió compartir el premio que le otorgó el programa con los dos compañeros que apoyaron su ascenso al éxito.

Con la parte que quedó para él y ahorrando lo que cobró en las primeras semanas posteriores a su victoria, Daniel arregló el techo de su casa y se pudo comprar una movilidad para girar por el país.

El nacimiento de un artista

El Negro tiene 40 años y adquirió sus conocimientos musicales de manera autodidacta cuando tenía 13 años, luego que su hermano mayor, también +violero+, le dictara algunos secretos.

A los 18 años perdió a su padre de quien heredó el amor por el canto y la música, y su madre emigró a otra provincia donde falleció al igual que lo haría su hermana mayor, hace tres años.

Trabajó en fábricas, de remisero y +de todo un poco+, como dice, hasta que se convirtió en el ganador de la edición 2009 de la producción cazadora de habilidades de Telefe, que este año tendrá su tercer edición.

Proveniente de Buenos Aires, cuando era un muchachito se radicó en San Luis, allí donde conoció a la que hoy es la madre de sus cuatro chancletas (Shirley, de 17; Karen, de 14; Brenda, de 12; y Yoselin, de 7) y puede vivir de su arte hace 8 años, "desde que el gobierno me paga un sueldo por ser artista y actuar".

La familia es el eje que mueve a Ferreyra tanto arriba como abajo del escenario. "Acá todos tienen su tarea. A veces vos entregás todo a otras personas que te consumen y a la larga terminás perdiendo, acá todo queda en la casa", reflexiona.

Dedicado profesionalmente a la música, confiesa que "al principio", sintió un poco de miedo inscribirse en Talento.

"A veces uno piensa que hay que tener dinero o estar acomodado para llegar a la final en estos programas", confiesa el guitarrista que pisó por primera vez la provincia para el aniversario de Chimbas.

Pero tanto insistió su mujer que aceptó una vez más probar suerte. Pasó una audición, después otra, hasta que de repente se vio en la ronda final y en menos tiempo aún con el triunfo en sus manos.

"Que de tantos participantes me llamaran a mí, yo no lo podía creer, pero así se dio todo. Agradezco esta vida que Dios me está dando. ¡Todavía hay negro para rato!", dice con una humildad borracha de satisfacción.