Buenos Aires.- La segunda jornada de la 69° versión del Festival de Cannes tuvo un nombre: Julia Roberts. Con 48 años y décadas de trayectoria, la estrella de Hollywood se dio el lujo de romper las reglas de la red carpet del certamen. Esto ya que fue ella quien pisó la alfombra roja primero y en solitario como protagonista de la cinta Money Monster, que se mostró esta jornada. Pronto, no obstante, se sumaron la directora del filme, Jodie Foster (quien debió ser la primera en desfilar como cineasta) así como el actor George Clooney, acompañado de su esposa, Amal.

Roberts, quien pisaba por primera vez la pasarela del evento cinematográfico, lo hizo además sin los tacos de rigor, resolviendo caminar descalza ante los flashes. En su paso, aseguró que solo estaba esperando ‘el momento adecuado’ para hacer su llegada al evento francés. Y para eso, nada mejor que esta película: una de las más prometedoras de la edición. El filme se centra en el presentador de televisión y gurú de Wall Street’, Lee Gates (Clooney), quien en pleno programa se convierte en rehén de un hombre desesperado que perdió todos sus ahorros por seguir sus consejos de inversión. Parte del manejo de este complejo escenario queda en manos de la productora televisiva, Patty Fenn (Roberts).