Fueron en total unos 1.500 niños de entre 7 y 15 años los que se divirtieron y trabajaron durante 10 días de julio, dos horas por jornada (y a veces más), fabricando con sus propias manos cientos de juguetes didácticos de madera. Proyecto pergeñado por la Secretaría de Cultura, el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson y el Centro Cultural José Amadeo Conte Grand; se les brindaban los materiales y la guía de los profes de artes plásticas Emilce González, Daniel Gil, Alcira Nuñez, Andrea Terranova y Natalia Quiroga, coordinados por María Elena Mariel; pero eran ellos quienes ponían todo el entusiasmo y la creatividad. Había, claro, una motivación especial, además de la simple idea de pasar unas vacaciones de invierno entretenidas y diferentes: esos juguetes iban a ir ser destinados a otros chicos, en general con menos posibilidades que ellos. Y ese día está por llegar. Mañana viernes, los juguetes irán a parar a las manos de sus verdaderos dueños: los chicos de los hogares que dependen de la Dirección de la niñez, adolescencia y familia de la provincia -el Belgrano, Güemes, Montaño, Aramburu, Hualilán, Bosconiano, Niño Jesús e Infantil- y Centros de desarrollo infantil y de apoyo escolar; algunos de los cuales también participaron del proceso creativo, en una función de "inclusión e igualdad".

Coloridos autos, aviones, trenes, caballitos, ta-te-tí, pintados originalmente con témperas y acrílicos… Cada chico recibirá uno de estos juguetes junto a un rompecabezas -donados por una empresa, según detalló la directora del Museo, Virginia Agote-. Pero además, sumándose a las celebraciones por el pasado Día del Niño, el Conte Grand será el escenario donde los bajitos podrán disfrutar del grupo De la calle, que llegará con su murga, zancos y malabares; y también saborear chocolate con medialunas, copos de algodón y pochoclos. Lo que se dice, una menuda fiesta.