“Soy la mujer más feliz del mundo”, había confesado Cristina Pérez en una entrevista radial hace dos años, cuando contó el inicio de su relación con Luis Petri. Pasó el tiempo y la periodista y el dirigente político reafirmaron su compromiso con una bendición al pie de la montaña. En el medio, pasó una hermosa historia de amor.
“Nos conocimos en una entrevista. Yo acababa de pedirle juicio político a Alberto Fernández por las fiestas clandestinas en Olivos y Cristina me entrevistó. Al comienzo, empezó una relación profesional durante mucho tiempo”, dijo en aquel instante el abogado mendocino y aclaró que nunca fue “fuente” de la periodista. “Re vieja escuela -agregó ella- hablamos un montón los dos re formales. Parecía mi abuela más o menos. Tardamos dos meses para pasar al WhatsApp”.
Así fue como ambos coincidieron en que durante esos dos meses mantuvieron una relación profesional que más tarde pasó al plano personal. ¿De qué hablaron al principio? De vinos. “Mi abuelo fue bodeguero y vitivinero”, señaló el líder político. “Una cosa llevó a la otra. No todo es vino en la vida”. Y su primera cita fue justamente para encontrarse a tomar dicha bebida. Allí, se dieron un abrazo que definieron como “revelador”: “No nos soltábamos”.
Más adelante, Petri confesó: “La luché muchísimo. Una periodista, un político… es todo un tema, ¿no? Saltar el cerco era otra presión, un desafío. Pero bueno, decidimos arriesgarnos”. Mientras tanto, Cristina terminó de definir sus sentimientos: “Yo caí enamorada. Estoy en el horno, rendida”, concluyó la conductora en el romántico ida y vuelta que tuvo con su novio al aire de Radio Mitre minutos antes de comenzar su programa radial, Confesiones.
Dos años más tarde, la vida los encontró prometiendo su unión ante sus seres queridos. Al pie de la Cordillera de los Andes, en Uspallata, provincia de Mendoza, de donde es oriundo Petri, este sábado la pareja se comprometió ante un grupo selecto de familiares cercanos.
Con un estilo cálido y autóctono, la periodista se vistió con un pantalón en tono crudo, con un sweater polera blanco, unas botas texanas y un sombrero. Por su parte, su novio hizo lo propio con pantalón y campera de cuero, en la misma gama de color.
Entre los invitados, se encontraba la familia de la periodista que viajó desde Tucumán: su papá Pepe y su mujer María Inés, su tía Loló, sus hermanos José, su mujer Agustina y sus hijos Juana, Felipe y Amparo. También se hizo presente su hermana Lorena con sus hijas Martina y Agostina, y su hermana Lourdes con su novio Victoriano.
De parte de Petri, estuvieron su hijo Julián, su papá Pepe y su mujer Alicia. También sus hermanos Griselda con sus hijas Lucía, Victoria y Guada, y Leandro con su esposa Pili y su hijo Borjita.

