‘La principal característica es que reúne la guitarra clásica con la popular’, destaca el guitarrista Alejandro Dávila, creador del ‘Festival Guitarras en San Juan’, cuya segunda edición comienza mañana y culminará el domingo 26 de junio. Este año participarán como invitados Marcos Puña (Bolivia), Ariel Elijovich, Máximo Pujol y Alba Shoijet (Buenos Aires); mientras que las cuerdas sanjuaninas que se sumarán serán Jonatan Vera, Abelino Cantos y el dúo integrado por Silvana Poblete y Marcelo Villegas. Además de los conciertos (ver aparte), el festival tiene programadas charlas y clases magistrales que brindarán los músicos invitados y el maestro José Antonio Cerón Ortega, quien específicamente se encargará de brindar técnicas de dirección orientadas a orquestas de guitarras.

‘El festival surgió porque es una idea que dio vuelta en mi cabeza durante bastante tiempo. Me encontré con Gabriela Mini que es flautista y gestora cultural, vi que había hecho un festival importante de música contemporánea. Charlando con ella salió la posibilidad de hacer un festival y entre los dos fuimos armando todo esto. Creo que es importante’, dice Dávila en charla con DIARIO DE CUYO para recordar los orígenes de este encuentro.

El músico, titular de la cátedra de Guitarra en el Departamento de Música de la UNSJ, comentó que la razón principal que lo hizo pensar en un festival sanjuanino fue la conjunción de dos factores: por un lado, que ‘los guitarreros populares de San Juan son únicos en el país, por alguna razón tienen una creatividad y técnica que los hacen únicos, esto reconocido por otros guitarristas del país’. Y por otro lado, sostiene Dávila que ‘en la UNSJ hemos tenido una gran escuela guitarrística que tiene un linaje importante. El maestro que nos enseñó todo a nosotros fue Omar Atreo Buschiazzo, alumno directo de Maria Luisa Anido, guitarrista legendaria ya fallecida, que hizo una carrera por todo el mundo, que además fue alumna de Francisco Tárrega, artista español del siglo XIX, por lo que tenemos linaje directo con Tárrega. Con eso, sumado a lo popular, nos parecía muy lógico que hiciéramos algo que junte esas dos escuelas’, apuntó. Dos corrientes que históricamente fueron por caminos separados, pero que Dávila asegura que aunque ‘en todo el mundo hubo una división siempre, ha ido desapareciendo. De a poquito se puede ver en festivales del mundo que no se hacen festivales de música popular y otros de clásica, la protagonista es la guitarra más allá del estilo’, comentó el músico, para quien en San Juan ‘se va da dando esta conversión, esta confluencia de dos estilos diferentes que no están separados, ni uno es mejor ni otro peor, los dos son importantes’. Y subraya: ‘Acá hemos tenido grupos como Las guitarras de oro, Los Caballeros de la guitarra, grupos excelentes de primerísima línea’.

Teniendo en cuenta que desde hace varios años la provincia es sede del Festival Guitarras del mundo, con el auspicio de UPCN; y consultado sobre si existió contacto con ese encuentro, Dávila dijo que prefieren ‘mantener separados a los festivales’. ‘Yo he participado en un par de ocasiones como guitarrista de Guitarras del Mundo. Es uno de los festivales más grandes del mundo, es una cosa muy grande’, respondió y agregó que ‘no hay diferencias’ entre aquel y el que él creó ahora. Lo bueno que hacemos nosotros es que los maestros que vienen dejan algo, no sólo su música, dejan su experiencia en las charlas. Así que los alumnos de guitarra de acá, que son muchos, son casi 100 alumnos, tienen la oportunidad de tener un intercambio directo y aprender algo de ellos’.

Haciendo un balance respecto a la primera edición, Dávila considera que aprendieron mucho sobre el funcionamiento y organización y que además este año lograron financiamiento del gobierno provincial, también de la Fundación del Banco San Juan y más apoyo de la Facultad de Filosofía de la UNSJ. ‘El año pasado lo hicimos gracias a la buena voluntad de los guitarristas amigos míos que no cobraron. Este año además de los pasajes y comida, pudimos pagarles un caché, que no alcanza para lo que ellos normalmente consideran justo, pero aceptan de todas manera de muy agrado, para apoyar el proyecto’, finalizó.