Buenos Aires.- Agustina Cherri comenzó a trabajar en la televisión desde muy pequeña. Con el correr de los años, siguió trabajando en diversas ficciones mientras iba creciendo hasta que se convirtió en una mujer muy sensual. A los 33 años, la actriz realizó una campaña muy sugerente para la revista Caras. En las imágenes, la protagonista de ‘Los ricos no piden permiso’ posó en topless y mostró que es dueña de una figura envidiable. ‘Creo que si se me ve más bella es porque me siento mejor. Lo interno maneja lo externo’, manifestó.

Además, habló de los beneficios que logró al convertirse en vegetariana: ‘Tengo mejor la vista, el pelo y me levanto con más energía que antes. Más allá de lo físico que está buenísimo porque yo laburo con mi cuerpo, me favoreció en un montón de cosas el cambio de alimentación. Cuando tomé la decisión de ser vegetariana, hace ya nueve años, estudié cocina macrobiótica porque quería hacerlo bien. Son procesos que hay que sobrellevar a conciencia y con responsabilidad’.

Cuando le preguntaron si se sentía más sensual que antes, contestó: ‘Creo que tiene que ver con la evolución de uno. Tal vez siendo más chica no me sentía tan cómoda en ese lugar. Creo que cuando una mujer está más segura de sí, se permite liberar su sensualidad. No le tenés miedo. Ahora estoy más relajada, aunque nunca fui una mujer insegura con mi cuerpo. Nunca tuve complejos. Que no quiere decir que ahora no me sienta mejor. Pasé por todos los pesos y defectos de cada edad. De adolescente estaba más grande y bajé de peso, pero siempre trabajé e hice producciones de fotos. Nunca tuve inhibiciones, siempre estuve expuesta, la gente me vio crecer, desarrollarme‘.

Por otra parte, admitió que disfruta de su cuerpo sin pudores: ‘Sí, soy relajada. Obviamente que con los años uno se preocupa por la estética y hay que cuidarse más y tener entrenamiento. Hubo un momento en que tuve que empezar a ir a la cosmetóloga. Mi cara tiene mucha exposición y paso doce horas maquillada, pero recién a los treinta empecé a usar cremas para la cara. Un horror, porque tendría que haber sido antes. Ahora uso distintas cremas para el rostro y me saco siempre el maquillaje antes de dormir. Pero no mucho más que eso. Y entreno porque me gusta y descargo. Hago Pilates pero un estilo fuerte con mi profesor, Federico Randazzo’.