Si yo tuviese que elegir ser un personaje por un día, elegiría ser La mujer maravilla, que abunda en arte, estética, glamour, poderes, libertad, magia y femineidad. De niña veía capítulos de la serie y por ahí encontraba las revistas del comic que alguna editorial volvía a sacar; hasta llegue a tener una muñequita con su capa que la hacía flamear. En ese momento me atraía su vestuario y lo súper poderosa que era, y todas las historias que me podía inventar. Pero el interés más profundo surge de grande, para una tarea en un taller de teatro con Oscar Kummel, que se refería a los superhéroes. Teníamos que elegir uno de los poderes del superhéroe que más nos gustara y elegí el del ‘lazo mágico’ de La Mujer Maravilla, que obliga a decir la verdad. Ahora me genera un interés leer e investigar sobre personajes de ficción y reales para aplicar a los desafíos artísticos que surgen en mi carrera de actriz. Y con este personaje me siento identificada, ya que en la vida nada me fue fácil, así que en todo y en cada minuto tuve que sacar mis superpoderes para lograr lo que deseo y proyectarme a dejar de soñar para vivir.
Si yo fuese La Mujer Maravilla por un día, empezaría por hacer una lista de los conflictos más frecuentes y pasaría a resolverlos. Volaría y haría piruetas en el aire; y el universo todo me lo recorrería volando mientras busco soluciones para mí y para la gente que busca la felicidad. Y cuando encontrase a los culpables de los conflictos, los expondría al lazo mágico para que digan la verdad, con el brazalete repelería balas, rayos y proyectiles, usaría mi tiara como boomerang para defenderme de sus sentencias y poderes oscuros, y así encontraría la paz y la felicidad tan deseada por la humanidad.

