Artista comprometido con el "nuevo realismo’, la obra del mendocino Carlos Alonso será la que inaugure la temporada 2014 en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson. Una propuesta valiosa no sólo por el bien ganado prestigio nacional e internacional del octogenario pintor, dibujante e ilustrador, sino que además será la primera vez que su producción se exhiba en la provincia; y luego de un largo tiempo sin encarar su autor exposiciones de envergadura.
Serán más de 130 obras pertenecientes a Fundación Alón para las artes, a la Fundación Mundo Nuevo, a la Galería Ro y a la colección particular de Alonso (que envía más de 30 piezas desde Unquillo, donde vive), entre las cuales hay obras recientemente producidas e inéditas y otras que ya han recorrido distintas galerías, como su interpretación de clásicos de la literatura: El Quijote, El Matadero y la Divina comedia. De este último se desprenden unos 20 trabajos inéditos que muestran a Dante en el infierno, Jerusalén y el Jardín de las delicias, realizados en técnica mixta sobre papel; e ilustraciones realizadas con novedosa visión y humor crítico. Incluye también 21 ensambles nunca antes presentados sobre la obra de Dante Alighieri, donde Alonso incorpora otros materiales como madera, cartapesta y collage. La muestra se completa con seis obras escultóricas inéditas.
"Es muy importante y estamos muy contentos porque la muestra iba a ser más pequeña, pero luego de comunicarnos con él y con los coleccionistas, el entusiasmo fue creciendo y también la cantidad de obras suyas que llegarán al Museo’, comentó a DIARIO DE CUYO la directora del complejo, Virginia Agote, para quien "la actualidad de la obra de Alonso responde a su indagación en torno de lo humano como eje y problema principal.’
A cargo de la curaduría está Jacobo Fiterman, presidente de la Fundación Alonso, quien en sintonía, inscribe al artista en uno de los movimientos surgidos por los años "60 en la plástica argentina, que "sin renegar de las búsquedas formales, incorporó a su trabajo elementos del contexto social’; tal como lo hicieron sus colegas Berni, Urruchúa, Policastro y Castagnino.

