Y una de las peores noticias llegó ayer, de esas que nadie quería escuchar, porque aunque para muchos sólo era cuestión de tiempo, otros esperaban el milagro. "Murió Cerati" fueron las dos breves y contundentes palabras que desataron un huracán de lágrimas, recuerdos, emociones, comentarios, agradecimientos, resignación y tristeza, en el país y en el extranjero, donde el ex Soda Stereo se había ganado una gran reputación y cariño. Las redes sociales -en las que el fallecimiento del rocker se convirtió prácticamente en tema excluyente, y de hecho fue TT (tendencia) mundial en Twitter- ya se habían hecho eco cuando llegó el comunicado oficial. "En horas de la mañana falleció el paciente Gustavo Cerati como consecuencia de un paro respiratorio", decía el escrito firmado por Gustavo Barbalalace, director médico de la Clínica Alcla. Pasadas las 14.30 del jueves hubo una improvisada conferencia de prensa en la puerta de la clínica -atestada de medios y fanáticos que llevaron carteles, fotos y flores-, donde de modo escueto se agregó que el deceso se produjo entre las 9 y 10 de la mañana por un paro que no pudieron revertir, que había estado estable, que no sufrió y que los médicos nunca hicieron declaraciones, no por ocultar información, sino por pedido de la familia. El facultativo subrayó también "la perseverancia" de Lilian Clark, mamá de Gustavo, que si bien no estuvo en el momento, permaneció a su lado estoica todo este tiempo. "Ojalá en el mundo hayan más Lilian", destacó el doctor antes de retirarse. Para entonces el cuerpo del músico ya había sido retirado para ser velado en la Legislatura Porteña, hasta las 11 de hoy, cuando tendrá lugar el sepelio. Al mismo tiempo el gobierno nacional decretó duelo nacional por el fallecimiento del músico, desde ayer hasta hoy inclusive, debiendo los edificios públicos mantener la bandera nacional a media asta.

Así terminaron cuatro años y cuatro meses de una angustiosa espera que tuvo en vilo a todos los que se interesaban por la salud del gran artista, desde aquel ACV que sufrió en Venezuela (ver abajo). Principalmente la admirable Lilian, que el 11 de agosto, para el cumpleaños de su hijo, refrendó su confianza en la que fue su última declaración pública antes del fatal desenlace. "Cumple 55 mi nene y ojalá que sea el definitivo y, a partir de ahora, pueda contestar él las preguntas (…).Cuando yo llego, me aprieta fuerte la mano. Miro los monitores y veo que se emociona. Yo sé que está", decía serena. Lamentablemente no pudo ser. Cerati "se fue de gira" ayer. Y ayer nació la leyenda.