Mantener la vigencia a lo largo del tiempo no es tarea sencilla mucho menos en el mercado musical 2016. Si es difícil para una banda continuar junta durante un década imagínense la unión que deben tener sus integrantes para permanecer 33 años y siempre vigentes.

 

Bon Jovi comenzó en su New Jersey natal en 1983 como una banda de glam rock, cabellos largos, peinados con aerosol, ropa de cuero, maquillajes y una máquina de hits. En 1992 comenzaron a cambiar la imagen, en 1994 desertó el bajista Alec John Such y en 2013 sin mediar explicación alguna el guitarrista Richie Sambora se bajó de la banda en plena gira mundial. Cuando muchos pensaron que había llegado el fin, este año Jon Bon Jovi anunció nuevo álbum y gira, el primer disco sin Richie, quien siempre fue casi tan importante como Jon Bon Jovi.

 

 

“This Hous Is Not For Sale” (Esta casa no está a la venta) no es un título casual, expresa que no van a cambiar ni a irse por la vía fácil y es también un mensaje para Sambora a quien en “Living With The Gohst” le dedican la frase “No estoy viviendo con el fantasma, no hay futuro viviendo en el pasado” y sobrevuela en el disco un permanente aire de despecho. El amor es infantable y Jon le dedica a su esposa “Labor Of Love”. La tapa del disco es muy simbólica al mostrar una casa con raíces de árbol.

 

Jon Bon Jovi tiene olfato de campeón a la hora de componer y arreglar canciones, siempre fue así. Nos entregan un muy buen disco de 17 canciones que son 17 potenciales hits. El primer corte es el que le da nombre al disco, ahora bien es difícil aventurarse a decir cuáles podrían ser los próximos singles porque todas las canciones tienen la misma posibilidad. Grandes melodías, canciones muy bien construidas, una producción impecable, es inevitable comenzar a mover el pie o la cabeza mientras se lo escucha.

 

De su formación original este Bon Jovi modelo 2016 conserva a Jon Bon Jovi (guitarra y voz), David Bryan (teclados) y Tico Torres (batería). Después de su última gira, sin Sambora, se cuestionó mucho el futuro de la banda, pero Jon no estaba dispuesto a entregarse tan fácilmente y puso manos a la obra para mantenerla viva. Bon Jovi sigue latiendo con fuerza, es una máquina que tiene rosca para rato.