El paso del tiempo suele ser impiadoso. Sin embargo, Beatriz Salomón demostró -casi- lo contrario, durante la madrugada del viernes en la inauguración del Colonial Café Concert. Más allá de no conservar el cuerpazo de la era Olmedo, que la lanzó al estrellato, evidenció un importante dejo de ese sex appeal que la hizo famosa e impactó con frescura. Con look felino y misterioso -y tras una espera de los presentes de casi tres horas hasta que empezó el show-, "La Turca" arribó a escena, derrochó escote, generosa cabellera rubia y furioso rojo, tan llamativo como el color de las paredes del lugar. Sin titubeos, fue ovacionada por el numeroso público que colmó el espacio -en su mayoría adultos "de las cuatro décadas" y más, invitados y prensa- y ofreció un show entretenido que incluyó simpatía, permanente interacción (hasta se sentó en la falda de algunos sorprendidos caballeros) y un mix de boleros y canciones "cachengues".
La vedette habló de San Juan, de sus familiares de la Villa América, de su papá de 82 años que "se animó a acompañarme en este viaje", aunque no estuvo presente, se mostró muy emocionada porque fue convocada para una revista este verano y aseguró que regresar a su provincia "fue como meterse en el túnel del tiempo". Con tres cambios de vestuario muy revisteriles -encajes, strass, plumas y purpurina- la sanjuanina de ley dejó buenas impresiones.
El entretiempo del espectáculo estuvo a cargo del transformista Oscar Williams y "su diva" La Cocó -anfitriones del lugar-, el gran soporte humorístico de Maxi Straissand, la desopilante comicidad del transexual Ana Lupe -su parodia a Tina Turner fue exquisita-, el background coreográfico de los ex bailarines de Bailando por un sueño (los de Carla Conte y Jimena Cyrulnik) y el melodioso canto de la chilena Grace, que improvisó con Mikaela una lograda versión de Fuiste, de Gilda.
Así, la velada del jueves y madrugada del viernes, se transformó en un medley de graciosas -y a veces exageradas- fonomímicas de Valeria Lynch, Celia Cruz y Carmen Flores y no faltaron clásicos del transformismo como las canciones I Will Survive de Gloria Gaynor y Diva Total, de Susana Giménez.
El calor jugó una mala pasada, pero no fue un impedimento para acercarse a ver "qué onda" con los famosos y disfrutar de una oxigenante alternativa nocturna, que, se presume, gozará de buena salud.

