El nuevo Parque Latinoamericano estaba colmado, mayormente de mujeres -de todas las edades y estado civil-, en la segunda noche de la Fiesta de Albardón y los miles de fans esperaban con ansiedad un momento en especial: la llegada de su ídolo, que ocurrió bien entrada la medianoche. Con su melena rubia muy prolija, remera, jeans ajustados y esa gran sonrisa que lo caracteriza, Carlos Baute dio inicio a su espectáculo con temas cargados de sensibilidad que enamoraron a las sanjuaninas, hasta se dio el lujo de dejarles algunos consejos románticos a los hombres del predio.

Aunque está radicado en España hace varios años, Baute no pierde esa esencia caribeña con la que inunda sus presentaciones y el sábado en Albardón lo demostró, mientras recorría los éxitos de sus inicios hasta el más reciente álbum, En el buzón de tu corazón.

Fue una hora y media de románticas canciones, con un artista a quien le gusta interactuar con sus fanáticos, que le gusta tomarse su tiempo para conversar desde el escenario y recibir el afecto de sus espectadores; que es capaz de tener gestos con su público como cuando al final del show sorprendió a todos luciendo la camiseta con los colores de la bandera argentina, deseándole suerte al país en el Mundial de fútbol, o de agradecer desde el tablado al productor local Hugo De Bernardo por confiar en él y traerlo a ‘San Juan tres veces’.

Ya en el final de su actuación, que engalanó la segunda velada del encuentro albardonero, no faltó su mega hit, Colgando en tus manos (ese clásico que grabó junto a la española Marta Sánchez), por supuesto. En esta oportunidad, el intérprete lo hizo a dúo con una platea extasiada que no había parado de gritar y suspirar por este venezolano que hace rato se codea entre los grandes de la música. Ellas, felices y enamoradas.