No se conocían y son de distintas generaciones, pero los unen dos cosas: la escritura y su pasión por el terror. Horacio Barilari tiene 61 años y Maximiliano Martín, 25 y prácticamente son los únicos escritores locales que eligen como temática el suspenso y las historias de horror. ‘Empecé a los 25 escribiendo letras para canciones, porque tenía bandas de rock. después empece con poesías diferentes al terror, aunque siempre me apasionó leer y ver películas de terror. Hasta algo romántico hacía. Y un día llegó el terror’ dice Barilari quien exhibe en su brazos los tatuajes de su juventud rockera. ‘Algunos me dicen que soy muy sanguinario’ apunta riendo, sobre su estilo en el que mezcla lo policial con lo paranormal y que ya publicó cinco libros, contando Angeles caídos, el más reciente, que acaba de llevar a las librerías locales. ‘Me interesa todo lo paranormal, lo fantasmagórico, lo demoníaco, también me interesan la brujería, la psiquis del homicida, en general lo oscuro de la persona’ cuenta Barilari, quien pese a que escribe desde hace años, hace seis que empezó a seleccionar sus obras para publicar el primer libro. ‘Tengo como 200 cuentos escritos a mano. Son jeroglíficos. Mi primer editor me corregía y me mejoraba. En este último, mi hija me dio una mano… ella estudió un par de años de literatura… yo no he tenido estudios universitarios de literatura, lo mío es muy intuitivo’, dijo Horacio, quien es separado y tiene tres hijos de treinta y pico; y admite que para escribir sobre terror ‘hay que estar medio de bajón. Un estado de ánimo negativo me ha resultado para escribir, otras veces es inspiración pura’. Por su parte, Maximiliano estudia Historia en la Facultad de Filosofía de la UNSJ, y en la escritura se dejó cautivar por el terror debido a cómo influye en las personas. ‘El genero de terror está ligado a la debilidad humana; porque cualquier cosa en el mundo te puede matar, cualquier cosa puede convertirse en una buena historia. Eso es lo más inspirador del género, en la medida que es capaz de reflejar los miedos de la persona, que muchas veces no lo manifiesta, pero el hombre, de por si es débil ante el mundo’ consideró el joven que ya tiene publicado dos libros de cuentos (El cementerio -2011- y El idioma de los pájaros-2012-). ‘El hombre vive en un universo donde tiene debilidad frente a todo, esos miedos son silenciados, pero los puede vivenciar a través de las artes y la literatura en particular’ analizó el joven. Con sus libros en la calle, ambos escritores aseguran que San Juan es una buena plaza para el género, y logran captar lectores. ‘El terror tiene público en San Juan, lo que pasa es que la literatura local, en especial este genero, no ha conseguido mostrarse masivamente. En eso influye el hecho que hay pocos espacios culturales que dan lugar a la narrativa y entonces cuesta conseguir lectores’, comentó Martín, quien ha logrado notoriedad entre los escritores locales y en 2014 la Sociedad Argentina de Escritores le entregó el premio Antonio de la Torre a la revelación autoral.
Para Barilari, en tanto, ‘el sanjuanino recibe bien las historias de terror, sobre todo la gente joven, otros también compran, por amistad, por curiosidad, pero los jóvenes, más’. Para ambos, el célebre escritor norteamericano Edgar Allan Poe fue una fuente de inspiración y aproximación a las historias de horror. Además para Barilari son referentes Franz Kafka, los policiales de Agatha Christie y Borges. Mientras que Martín, también admira la prolifera obra de Stephen King. ‘Tiene una gran variedad, pensás en cualquier cosa, y él tiene un libro sobre eso, me parece genial’ apunta. Los separan varias décadas, pero hablan el mismo idioma. El horror en manos de fantasmas, brujas o de un peligroso homicida los inspiran por igual. Ya sea producto de su imaginación o tomado de alguna noticia de actualidad, estas plumas del terror continuarán produciendo y publicando, porque para ellos el libro impreso resistirá al embate digital para continuar seduciendo lectores, buscando que la ceremonia de la lectura siga vigente.

