El escritor Ernesto Sábato, fallecido el sábado a los 99 años, fue homenajeado ayer en la Feria del Libro por su hijo Mario. "No podía admitirme flaquezas, estoy entero y estoy acá", dijo.

El acto organizado conjuntamente por la Fundación El Libro y el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, estaba previsto desde hace varias semanas para celebrar los 100 años del autor de "Sobre héroes y tumbas" y "El túnel", que cumpliría el 24 de junio. Sin embargo, ante la penosa noticia del fallecimiento del autor, decidieron no suspenderlo y así se convirtió en un sentido homenaje post mortem.

La ceremonia comenzó con una exposición de los trabajos del literato a cargo de la escritora María Rosa Lojo y después fue Mario, el encargado de continuar con el homenaje.

"La literatura de mi padre me parece que se va a empezar a valorar de otra manera. Algunos dicen que mi padre pasó de moda, y eso me causa gracia porque los grandes no pasan de moda", expresó el hijo del autor de "Sobre héroes y tumbas".

En la Sala Jorge Luis Borges de la Feria del Libro, Mario Sábato participó de la charla durante una hora y media, en la que relató aspectos personales de su padre, de la vida familiar y de la obra literaria.

Después proyectaron el film "Sábato, mi padre", realizado por el hijo del autor. "Mi padre nunca terminó de ver el filme", contó el cineasta y dijo que "nunca" le pidió permiso para hacerlo porque "jamás" se lo hubiera dado. "Él era un hombre muy pudoroso", comentó.

La cinta recorre en 96 minutos la vida del escritor, con música de Bach y testimonios del fallecido ex presidente Raúl Alfonsín, la actriz China Zorrilla, su gran amiga, Mercedes Sosa y la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, entre otros.

Los asistentes presenciaron emocionados este retrato fílmico armado en base a viejas películas caseras, fotografías familiares y filmaciones realizadas por Mario Sábato desde 1962 hasta 2007.

100 años de historia

Ernesto Sábato nació en la localidad bonaerense de Rojas el 24 de junio de 1911 y siempre admitió que "el arte" lo salvó del suicidio. La fama internacional le llegó en 1961 con la novela "Sobre héroes y tumbas"; y su consagración en 1974 con "Abaddón el exterminador", que fue premiada en Francia.

Esas dos obras completaron una trilogía junto a su primera

novela, "El túnel" (1948), que, maravilló al novelista francés Albert Camus.

En 1984 fue galardonado con el Premio Cervantes y en 2007 fue propuesto como candidato al Nobel de Literatura. Aunque el reconocimiento más emotivo de su vida le llegó tres años antes, cuando fue homenajeado con reiteradas ovaciones durante el III Congreso de la Lengua en la ciudad argentina de Rosario.

Desde hacía varios años debido a su ceguera, vivía prácticamente recluido en su casa y se había visto obligado en los últimos años a abandonar sus dos principales pasiones, la lectura y la escritura.

Quien lo acompañó en este último tramo de su vida, y particularmente desde que el autor enviudó en 1998, fue Elvira González Fraga. Fue ella quien confirmó que fue un cuadro de bronquitis lo que complicó su ya debilitado estado de salud.

Sábato murió en su casa de Santos Lugares, a la que llegó en 1945 y que fue su lugar en el mundo.

Repercusiones en el mundo

Los medios de España y de Latinoamérica se hicieron eco de la muerte de Ernesto Sábato. Así lo reflejaron la tapas de los principales diarios ibéricos y de Latinoamérica. El País, el Colombiano y Estado de minas valen de ejemplo.