España, 12 de agosto.- Nada menos que 35 millones de dólares (casi 28, de euros) es lo que le exigen mediante una demanda a Paris Hilton por no usar cierta marca de extensiones de pelo.

La compañía Hairtech International, dueña de la marca Dreamcatchers, se ha querellado contra la ex heredera, quien desde 2007 es rostro oficial de sus mechones artificiales, y reclama que posee un contrato con Hilton en el que se estipula que solo puede llevar sus extensiones, pero que esta ha aparecido usando unas de un competidor.

Por ello, y porque en 2007 faltó a una fiesta de lanzamiento de la empresa, le están pidiendo a la millonaria que pague diez veces lo que cobró en su momento por promocionar su marca. El detalle en el que no reparan es que Paris no pudo asistir a la fiesta porque en ese momento se encontraba en la cárcel.