"Soñamos, creímos, crecimos y cumplimos’, son las cuatro palabras que definen el sentimiento de técnicos, operadores, camarógrafos, locutores, periodistas y demás trabajadores que integran la familia del Canal 4. Hoy 3 de junio, la señal de televisión abierta local cumple 10 años de permanencia en el aire transmitiendo contenidos, en su mayor proporción, producidos en San Juan. La emisora LRJ 518 pertenece al Arzobispado de San Juan y desde su origen, ha mantenido su misión de dar espacio y voz a sectores sociales que en otros medios no tenían lugar. Y a lo largo de esta primera década, se ha convertido en una de las señales más vistas en la provincia en franjas horarias donde hay una fuerte competencia con otros medios locales y programas importados de Buenos Aires.
Todo comenzó en 1988, cuando Francisco Martín (conocido por muchos como el Padre Paquito) impulsó junto al Monseñor Ítalo Severino Di Stéfano, la idea de que los católicos de San Juan tengan su propio espacio de expresión para comunicar valores morales positivos para la familia. En aquel momento, ellos veían que la televisión abierta argentina estaba desvirtuada con la sola idea de entretener sin reservas y que era necesario plantear una alternativa. Fue así que ese sueño comenzó a tomar forma en el año 1999, cuando se concretaron las primeras emisiones de prueba. "Para las primeras transmisiones al aire, no había equipos, ni dinero para invertir. Se trabajaba con cámaras prestadas o con lo que podíamos poner cada uno. Se empezó en una casita prestada ubicada en calle San Francisco del Monte y España. Y desde allí nacieron los programas que aún hoy se mantienen vigentes’, mencionó Adriana Luluaga, gerente de programación del canal. Precisamente, los pilares fundamentales de la señal fueron el noticiero TeVe Diario (hoy es Efecto Noticias) y Temas en Familia, el espacio de reflexión del Padre Paquito.
El desarrollo del canal estuvo minado de obstáculos. De acuerdo a la antigua Ley de Radiodifusión (el decreto-ley 22.285 de la Dictadura Militar), la Iglesia Católica no estaba avalada como entidad autorizada para poseer licencias de radio o de televisión. Mediante la gestión de Di Stéfano, se obtuvo un decreto firmado por el entonces presidente Carlos Menem y a partir de aquella resolución, finalmente salió al aire Jesús Televisión o JTV.
"Dificultades hubo muchas. Una de las más grandes fue nuestra pelea para que seamos incorporados en la grilla del cable. Costó discusiones, stress y juicios para que se entendiera que debían cumplir con lo establecido por la ley’ contó Adriana. Al final, la lucha se ganó y Canal 4 fue agregado en la señal 99, luego pasó al 33 y con la aplicación de la nueva Ley de Medios, está en el 17. Mientras se libraba este conflicto con el operador de cable, los programas iban ganando calidad y popularidad; y hasta obtuvieron importantes premios como el Fund TV en 2004 y 2005, más una Gaviota de Oro en el 2006.
La aparición en el 2002 de una nueva señal abierta provocó un interesante punto de inflexión en un terreno marcado por otros medios de comunicación a través del slogan "La otra televisión’. En este sentido, dijo Luluaga: "Sabíamos que no podíamos enfrentar, ni competir en igualdad de condiciones. Sin embargo, nos abocamos a ser una opción diferente para el televidente. Somos un nexo hacia la gente y sus necesidades. Desde aquellos comienzos sostenemos la esencia de aquello que debe tener un canal: informar, formar y entretener’, remarcó.

