Es la banda que abraza el mestizaje como forma de expresión, que no se encajona en un género específico o particular, sino que transitan fluidamente el funk, el rap, y el indie rock. Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta, juntos otra vez y luego de haber circulado ‘Chances’ tras el regreso triunfal del 2011, ahora viene a la provincia con la promoción de su más reciente producción discográfica: ‘La humanidad o nosotros’. El dúo, que viene de tocar en Buenos Aires y en Chile, habló con DIARIO DE CUYO.

Emmanuel Horvilleur

– ¿Cuál es la característica que se puede destacar en esta nueva producción? – Pensamos que cada disco resulta diferente. No trabajamos para superar lo que hicimos antes con ‘Chaco’ (de 1995, que los consagró con 250 mil copias vendidas), ni pretendemos repetir éxitos de los 90 o repetir las mismas cosas tanto de un álbum como de otro, porque corresponden a etapas diferentes de nuestra carrera. Esta etapa con nuestro disco en particular nos sitúa en una situación parecida a lo que fue en los 90, donde nos permitió realizar muchas giras por Latinoamérica. Pero uno va cambiando y la influencia que te marca la cancha a los 20 no es la misma cuando ya tenés 40. Vamos permeando nuestra forma de hacer música, por más que se mantengan ciertas estructuras o coordenadas del estilo que hacemos. Nunca podríamos ser igual, sería una farsa de lo contrario.

– Pero el mensaje de liberación en sus canciones, ¿no cambió? – Eso seguro, es lo que nos identifica. Sabemos que la música es nuestro trabajo, pero cuando subimos a cantar transmitimos arte y libertad. Esa sensación en el escenario con la gente perdura.

– ¿Qué cosas quedan por decir en sus canciones? – No tenemos asignaturas pendientes anotadas en un cuaderno sobre temas que no hemos abordado. Pero obviamente hay un millón de sentimientos y lugares que nos motiven propuestas para armar una canción. Eso surge a la hora de componer. Dante Spinetta – ¿Qué buscan plantear con ‘La humanidad o nosotros’?

– Queremos hablar de conectarnos nuevamente a nuestra naturaleza humana. Hay desastres humanitarios por todo el mundo y es importante que nos conectemos con el lado espiritual de la vida. Es importante recobrar la fe más allá de las religiones que uno pueda profesar. Abrir una comunicación con la gente y escucharla.

– ¿Qué emoción te generó al conseguir el Gardel de Oro del disco póstumo de tu padre ‘Spinetta y Los Amigo’? – Es muy lindo que la industria reconozca un trabajo así. Para mí fue un doble honor. Por un lado, por haberme presentado en representación de mi padre para recibirlo; también por otro, en sentirme satisfecho por el granito de arena que aporté en la producción final de este disco. Fue un gran trabajo artístico colectivo. Aunque a mi viejo nunca le importaron mucho los premios, pero es un mimo muy bueno. Todos entendemos que el premio verdadero es saber que mucha gente lo escuche y sus canciones estén presentes en la vida de millones de personas. Fue una tarea placentera haber trabajado para ello.

– ¿Qué legado te dejó tu papá en lo personal y la lección que dio a los músicos de tu generación? – La lección fue aprender a ser uno mismo. Que se puede hacer la carrera y la música que uno quiera y hacer de eso una búsqueda constante. El desafío de crear universos nuevos. Y la mayor influencia de mi viejo es desarrollar la música que uno tenga ganas de hacer. La música que él dejó en la gente es hermosa y nos acompañará toda la vida, porque su música es inmortal.