Horacio Fontova llega a San Juan presentando "Cantos de aquí y de allá" en la celebración del primer aniversario de la Sala Z del IOPPS. Este viernes, el cantautor y actor (también escritor y dibujante) ofrecerá una suite musical con las canciones preferidas de toda su vida. Un repaso por el folklore y el jazz, por los boleros y nocturnos, las canzonetas y el rock, las milongas y las coplas españolas. En formato acústico, homenajea a grandes autores de la música universal y también brindará, con su guitarra "Clarita", sus nuevas composiciones.
– ¿Qué cosas hay que te une a San Juan?
– Hace bastante que no voy, la última vez que estuve fue con obra teatral que se llamaba "Porteños". Lo que me une con San Juan es todo, es la Patria Grande, porque es parte de Latinoamérica. Es un gran placer estar en la tierra de gente cuyana con mucho mérito en la música. Soy un gran admirador de Buenaventura Luna. Por eso interpreto la Zamba de las tolderías. Es una de las pocas piezas folklóricas argentinas que hace hablar a los indios en primera persona. Me gusta porque es una revancha de protesta frente a la Conquista del Desierto, en respuesta a ese personaje nefasto del General Roca que detestaba a los nativos.
– Con el hit "Me siento bien" hablás de la idiosincrasia de los argentinos. ¿Sos como una especie de trovador contemporáneo?
– Sí efectivamente. Sigo siendo un hippie a esta altura de la vida. La premisa de amor y paz en el mundo, la sigo sosteniendo. Creo en las reconciliaciones y es lo que nos hace falta ahora. La canción es un himno a que "no nos van a joder". A pesar de todo me siento bien y con eso nos da la fuerza para luchar por lo que sea. Tiene sus años esa canción pero sigue muy actual.
– ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Jorge Guinzburg en "Peor es nada"?
– Con el petiso fuimos grandes amigos. Nos peleábamos y terminábamos abrazados llorando y riéndonos con una complicidad tremenda. Lo que más disfrutábamos era el momento de los reportajes. El petiso entrevistando era una luz y yo iba como la mucama y eso no estaba pautado, no había nada escrito. Ninguno sabía lo que haría el otro. Nos divertíamos tanto, que lamentablemente ese tipo de programas no existen más en la tele.
– ¿Por qué se te ve tan poco en la pantalla?
– Porque hoy no hay programas humorísticos. Lo único cómico que hay, que a muchos les puede gusta o no, es Capusotto. A los grandes sketchs que hacía Olmedo o los uruguayos Jaujarana, fueron desplazados por Gran Hermano que no me gusta para nada.
– ¿Y cómo ves a Showmatch? ¿Te pareció bien que se haga humor con los candidatos?
– La verdad que no lo veo, preferimos con mi mujer ver algo más sano. Ahora de los candidatos presidenciables en el programa, eso es parte de la nueva política mediática que es moneda corriente. Nunca fui partidario por algo, nunca milite en nada, pero apareció un hombre que nos dio vuelta la cabeza a muchos y se llama Néstor Kirchner. A partir de él todo fue diferente. Sigo creyendo en este proyecto, con sus aciertos y errores. Parece que se vive una batalla cultural, un Boca-River de la política, donde se pone mucho mas el corazón
– ¿Hay también un Boca-River político entre los músicos también?
Afortunadamente, el proyecto Nacional y Popular nos reunió a casi todos los artistas de todas las ramas. Se debate en todos los ámbitos. Por eso me considero como un "crisnerista". Lo demás es conventillo mediático. A nosotros nos acusan que nos banca el gobierno. Eso es mentira. Yo cobro un cachet artístico y es el mismo en todos lados, sea que me contraten para un evento privado o público. No estamos subvencionados por el gobierno, es un mito para descalificarnos que me parece fuera de lugar.

