Está feliz con su nueva producción, Musiquero, que tiene invitados ‘de lujo’ que grabaron dos temas suyos: Los Nocheros,en una chacarera; y Sergio Torres, cantante tropical, en una zamba. Apenas dos de los ritmos que el ‘federalista’ Leando Lovato incluyó en su disco, donde suenan gatos, chacarera doble, escondido y hasta tango. Pero sin dudas hay uno que toca de cerca a los sanjuaninos, la cueca El encuentro (de Rodolfo Alvarez y Alberto Rodríguez), ‘que habla de Jáchal, y que tiene muy presente a San Juan en el disco’, dice el músico y compositor, quien justamente regresará a pagos jachalleros mañana sábado, para coronar la Pre-Tradición, primer certamen de canto y danza para nuevos valores, organizado por el grupo Quiero ayudarte Jáchal y la comuna departamental (ver aparte), de cara a la Fiesta de la Tradición. Antes dialogó con DIARIO DE CUYO. – ¿Por qué incluiste El encuentro en tu disco?
– Porque Jáchal es una localidad que siempre nos trató muy bien, y cada vez que íbamos cantábamos un par de estrofas de ese tema que lo conozco desde hace mucho por Los Chalchaleros… y de verdad que quería homenajear a Jáchal y tenerlo presente en el disco… – Supongo que será un momento especial cuando la interpretes allá… – ¿Viste qué casualidad? ¿O causalidad? Porque la grabé el año pasado sin tener la menor idea si iba a volver o cuándo, y estoy volviendo y en el mismo momento en que estoy presentando el disco… Y además siempre está pendiente está grabar una tonada…
– ¿Te gustan las tonadas? – Me encantan, lo que pasa es lo que siempre les digo a los músicos de Cuyo que es muy compleja la música de ustedes, porque tiene mucha musicalidad, las guitarras que son las que le dan el color y en el resto del país no abundan guitarristas que toquen de esa forma, con ese estilo… por eso se complica grabar una tonada, una cuequita… – Podría ser esa una respuesta a por qué no ha trascendido tanto… – No tengas dudas, lo digo yo como de otra provincia que soy, que sin dudas es muy compleja la música y el estilo de ustedes. Para nosotros lo más difícil en la música es el ‘yeite’, la forma, hay características y formas de tocar e interpretar típicas de las regiones, de la gente que hace ese estilo y que es difícil sacar… Es muy difícil ‘poder decir’ como dicen ustedes. – Sos un apasionado del folclore… ¿Qué te atrapa? – En estos últimos años he viajado mucho al exterior, Europa, Estados Unidos, Centro América, y noto que mientras más me alejo más fácil es ver lo rico y el potencial de nuestra cultura.Tenemos tanta variedad, rítmica y de concepto, tan bien marcados los estilos… Pienso que todavía no somos concientes del potencial que tiene nuestra cultura y de lo rico que es nuestro folclore… – Históricamente hemos visto lo de afuera como mejor…
– Sí, y está tergiversada esa visión. Sin ninguna duda nuestro folclore tiene un potencial increíble, yo soy un fanático de nuestra cultura, porque además de sentirme orgulloso e identificado con lo que hacemos, siento placer de visitar y conocer los lugares adonde vamos, es un privilegio que la vida me regala, poder disfrutar a pleno de nuestro folclore, que es eso, compartir una mesa en cada lugar, compartir su música y ver cómo cada región ve y entiende el folclore de diferente manera, igual de válida… Y está buenísimo, porque esas variantes enriquecen y potencian… – No es muy común que los artistas que llegan busquen este intercambio, se interesen por la riqueza del otro…
– Aprendí a disfrutar y a estar orgulloso de las diferencias, creo que es fundamental. Siempre les digo a los chicos que hacen folclore que tomen conciencia que no sólo están haciendo música, sino que están llevando el mensaje de un pueblo, de su pueblo, de su tierra… – Aunque no todas las ‘aldeas’ tienen escenario, se ve por ejemplo en festivales nacionales, con claro dominio de algunos ritmos… – Totalmente, y estaría buenísimo que pase. Ojalá que todo nuestro folclore tenga la presencia que se merece y que el pueblo no sólo disfrute de la parte más conocida, más popular; porque hay mucho más… – ¿Ese es tu mensaje? – Sí señora, esa es la misión del musiquero.
