Casi seis años pasaron desde su doble actuación en 2005. Y falta justo una semana para que Vicentico regrese a presentar a San Juan su cuarto trabajo solista: Sólo un momento, que en poco más de un mes se convirtió en Disco de Oro. Lo hará tras un increíble Luna Park, donde miles de personas refrendaron al cantante de rock que se codea -y bien- con la música pop y melódica… Aunque a él no le importen nada los rótulos y análisis del resto.

"Me parece buenísimo ir a San Juan, esos cambios son lindos porque te permiten variar el show. En realidad cada concierto es diferente. Lo importante es que esa noche te comuniques con la gente, sean 10 o mil, que haya empatía", dijo en charla con DIARIO DE CUYO.

– ¿Qué significa este disco en el camino de Vicentico?

– Es un camino nuevo o agrega algo al que venía haciendo, no sé. Vas caminando y vas agregando cosas y maneras diferentes de decir.

– Sólo un momento ya es oro. La gente acompaña tu caminata…

– Básicamente estoy contento y agradecido de tener siempre la posibilidad de tocar, de sacar discos.

– Cuando los armás, ¿sos de los que pensás "esto va a funcionar"?

– No, si cuando éramos más chicos y sacábamos más discos, te decían alrededor "esto va a funcionar", aprendí que hay que pensar en otros términos.

– ¿Cuáles?

– Más de trabajo, ir haciendo lo mejor que podés. Lo lindo de cuando estás grabando un disco es disfrutarlo y cuando el disco sale, salir a trabajar con él, esperar que las canciones empiecen a rodar.

– Y a generar comentarios. Muchos destacan tu acercamiento al pop y a lo melódico.

– La gente trata de buscarle un nombre a algo que no importa. Es obvio que soy un músico que viene del rock y que lo que me levanta más adrenalina es tocar rock, pero dentro de eso hay tantas aristas.

– ¿Que cantes temas de Chico Novarro o Franco Simone puede sonar "grasa" para los fundamentalistas?

– No sé, puede ser… Lo que pasa es que ya estoy tan lejos de ese tipo de cosas que hasta me cuesta responder. Entiendo que lo preguntes, en serio ¿eh? Si no fuera yo al que le estás preguntando, me divierte escuchar sobre eso.

– El problema es que es a vos…

– Sí, puede haber gente que le moleste, pero ya es ridículo que a alguien le moleste que otro haga canciones. A mí no me molesta nada de alguien que haga canciones, me puede molestar de gente mala, de políticos horribles. Es un mundo tan poco agarrable el de las canciones que la gente se desespera por poner rótulos, al ped…

– Y para quedar bien con Vicentico, le ponen "versátil"…

– (Risas) En los artistas no es donde hay que buscar la maldad, porque no la hay, ni en el punky más reventado ni en Chayanne…

– No tenés prejuicios…

– Es que no se puede tener prejuicios con un artista….

– Bien, no te gustan los rótulos. Tampoco el estereotipo de rocker…

– Es que yo no me voy a poner a decir "Ah mirá, yo soy rockero". Me da vergüenza, tengo hijos. Me sentiría muy incómodo en la postura de "soy estrella". Ni me interesa hablar de si soy o no soy. A mí me gustan las estrellas como Marlon Brando, Sandro… gente misteriosa. Esa postura creo que transmite un poquito.

– Vos también sos bastante misterioso en algunos aspectos…

– Sí, pero de ahí a que tome con seriedad esta cuestión.

– No creés que marcaste generaciones con tu música, te sorprende la venia de tus pares y hasta el éxito de tus discos… ¿inconciencia o falsa modestia?

– No sé qué se ve de afuera. No soy una persona modesta, no me interesa como modo, pero trabajo conmigo para que no me haga daño lo que pienso sobre mí, es un trabajo interno que cualquiera debería hacer. De verdad no me sirve como persona pensar "yo hice esto"…

– ¿Qué te sirve?

– Andar en bicicleta, llevar a mi hijo al colegio, jugar al fútbol. Mi vida transcurre como la de cualquiera. En algún momento me siento muy honrado de que te hagan un homenaje y que tu disco funcione, es una alegría y un halago, pero hasta ahí llega. Conozco gente que tiró la olla para cualquier lado, por eso me cuido.

– ¿Tu familia es tu cable a tierra?

– Sí, pero yo también soy mi propio cable a tierra. Sé que un concierto es un concierto y que la energía que uno siente en esos momentos es inmensa, pero es sólo un momento. Luego también es lindo bajar. Si uno no se baja del escenario, no hay corazón que resista. Yo sé que me paro en el escenario, que tengo mucho oficio y que sé como hacerlo. Y lo disfruto, me pongo muy intenso ahí, pero punto.

– ¿Cómo quedó la relación con Fabulosos? ¿Hay otra vuelta?

– Con toda sinceridad no tengo la menor idea. Tenemos una relación increíble y por el momento no estamos haciendo nada ni hablando de hacer nada. Igual, no hacer nada para una banda como los Cadillacs es hacer algo.

– No significa que haya dejado de existir…

– No para mí.

– Mantenés la doble vida…

– Siento que tengo una doble vida, sí…

– ¿Y doble personalidad?

– ¡O quíntuple! (risas)

– Hablando de eso, la foto caracterizado como Cristina del disco…

– Es un chiste, nada más, me gusta actuar y hacer personajes.

– Ah, justo ese…

– No tendría que haberlo dicho, era un secreto entre las personas que trabajábamos mientras hacíamos la tapa. Lo dije y ahora todo el mundo anda preguntándome. Nada, sólo un momento.

– ¿Y tocar con tu hijo Froilán?

– Una cosa de locos, está buenísimo. Es un sueño realizado, no porque yo haya soñado eso, sino porque a medida que lo vas viendo crecer y que se dedica a la música, empezás a ver la posibilidad de hacer algo con él. Después sucede y medio que no lo podés creer. La primera vez casi me muero, la segunda también y ahora lo que siento es como una emoción tranquila.

– ¿Colegas o papá-hijo?

– Es una pregunta difícil. Creo que papá e hijo, y en el escenario, respeto absoluto, admiración y empatía por lo que hace como artista.

– Te cambió hasta el tono de la voz…

– (Risas) ¿Viste?