A punto de comenzar, hoy en Mendoza, su decena de recitales en la Argentina -que concluirá el 24 de junio en Córdoba y con la que recorrerá parte de su obra en formato "Intimo"- el cantautor Alberto Cortez aseguró que cada vez que vuelve al país, su país, lo hace porque "uno quiere decir sigo vivo y sigo escribiendo+".
"Estoy con la fuerza necesaria porque una persona que ama lo que hace no tiene por qué abandonar esa actividad. Y además siempre estoy preparando el viaje de regreso para encontrarme con los amigos", fundamentó el cantautor de clásicos como Callejero, Cuando un amigo se va, Distancia, Como el primer día, Castillos en el aire y En un rincón del alma, entre otros; quien hace casi 50 años se radicó en España.
"He nacido en la Argentina y respondo a los parámetros de nostalgia de todos los argentinos", sostuvo acerca de esta vuelta, en que actuará acompañado por el pianista español Patricio Peña Méndez, de 21 años, a quien definió como "un chico que acaba de salir de la academia y ama mi música".
Ese sentimiento en torno a su tierra natal profundizó la tentación de pensar en una vuelta de carácter definitivo, aunque "en España tengo una casa que me ha llevado sangre y sudor el poder levantarla y a mis 69 años no estoy para empezar de cero mi vida cotidiana", explicó el artista, quien prometió que "si me queda tiempo iré a respirar el aire limpio de Rancul", su ciudad natal.
Consultado sobre el cancionero que reunió para la placa en vivo "Intimo" y que abordará en estos shows comentó que "es un repertorio bastante amplio integrado por canciones que no canto habitualmente y que son claves en mi vida". Al relatar el modo de trabajo que empleó para conseguir esa obra, indicó que "si bien fue más una selección de teatros por los que anduve que de canciones, implicó una especie de puzzle bastante riesgoso acerca de más de cuatro décadas de música".
La visita a su pasado artístico no lo privó de seguir avanzando en otros proyectos y, por eso, anunció con satisfacción "acabo de grabar el disco Uno que sabe como es uno+, que aún no se publicó pero que implica una reserva para el futuro, porque todavía tengo fe en el futuro".
"Uno tiene una especie de gusanillo interno -graficó el músico- que lo va carcomiendo por dentro y que lo exige a salir a mostrarlo".
Alberto Cortez relató que encarar ese disco "lo hice a pesar de la enorme crisis económica que hay en este país y aunque, en mi caso, me obligue a sacar un crédito en el banco".
Por último, el trovador defendió el género de la canción de autor que, subrayó, "es la que posibilita contar las cosas que se sienten, es la que permite apreciar una emoción humana que es totalmente natural". (Télam)

