Esta noche será especial para varios músicos radicados en San Juan, ya que inaugurarán la prometedora temporada 2016 de la Sinfónica de la UNSJ. Pero sin dudas será ‘especialmente especial’ para uno de ellos, Nidhal Jeballi, el violinista tunecino que si bien ya actuó en el Auditorio Juan Victoria -desde que llegó de Estados Unidos, a mediados de 2015, para ejercer el cargo de concertino y también de profesor titular de violín del Departamento de Música- hoy debutará como solista junto a la Orquesta, con una obra exquisita. Ya más habituado al trabajo con su director y colegas, y también al ritmo y costumbres de esta provincia a la que arribó sin saber español -y por la que postergó sus planes de viajar a Europa-, el veinteañero artista cuenta que nació el 5 de junio de 1990 en la capital de Túnez, al norte de África; que es el segundo hijo -y único varón- de tres hermanos (las chicas viven en Francia); y que culminó estudios de violín y de composición en Indiana University Jacobs School of Music, donde permaneció desde 2008 hasta 2015, cuando recibió la propuesta de radicarse en San Juan, adonde tiene contrato hasta 2017. ‘Después veremos qué pasa’, dice. – ¿Cómo decidiste instalarte en San Juan? ¿Qué te impulsó a viajar tan lejos? – En ese momento no estaba en mi país. A los 18 años me fui a estudiar a Estados Unidos, a Indiana University Jacobs School donde hice el título y master, del cual me recibi el año pasado, justo antes de venir a San Juan. Tomé la decisión de venir porque tenía gana de conocer Latinoamérica, otras culturas diferentes, aprender español y ganar experiencia como concertino y profesor.
– ¿Allá vivías de la música? – En Estados Unidos estuve estudiando y trabajando en varias orquestas, y dando clases en el ciclo preuniversitario de Indiana University. – Desde que llegaste a San Juan, ¿qué cosas son las que más te han sorprendido, en general? – Túnez y Argentina comparten muchos aspectos en la cultura, manera de ser e idiosincrasia. La comida es muy diferente, ¡y me ha sorprendido la cantidad de carne que se come acá! ¡Pero es la mejor carne que he probado! – ¿Cómo ha sido tu vida aquí? ¿Te adaptaste fácilmente?
– La llegada era un poco difícil. No hablaba nada de español y me sorprendió que el inglés en San Juan no se usa tanto. Pero eso no es malo, porque creo que es importante hablar el idioma del país al que vas y no siempre tener que recurrir al inglés. – ¿Y qué es lo que más te gusta de la provincia? – Todavía no conozco toda la provincia, pero hasta ahora me gusta mucho Zonda… en la noche, las estrellas se ven tan lindas. Vengo de un país con mucha tradición de vino, pero admito que el vino en San Juan es muy bueno también. – ¿Qué opinás de nuestra cultura musical? – San Juan posee el potencial para tener una cultura musical fuerte. Ahora está pasando por un momento difícil, pero es muy importante seguir trabajando para desarrollar al máximo este potencial. El Auditorio donde trabaja la Orquesta es una sala realmente muy buena y muy importante para que San Juan siga desarrollando su cultura. – ¿Cómo palpitás tu ‘debut’ como solista? – Tengo mucha alegría de tener la oportunidad de tocar como solista con la Orquesta. Voy a tratar de dar el mejor rendimiento que pueda. – ¿Por qué elegiste esa obra para este concierto? – El concierto de Khatchaturian es una obra importante en el repertorio del violín, que no sólo muestra el aspecto violinístico del solista sino también tiene una gran participación de la Orquesta. Además, es una obra muy adecuada para el público, ya que tiene melodías lindas y ritmos de aspecto folklórico de Armenia que la hacen muy interesante. – ¿Qué obras te gustaría hacer en San Juan? – Además de ser violinista soy compositor, así que sería una gran oportunidad si la Orquesta interpretara algunas obras mías.

