Le dicen la reina del tango y le hace justicia al título. Su talento es reconocido internacionalmente y es la única mujer que tiene su propia compañía de baile en este género. En el marco de la segunda parte de su gira nacional, Mora Godoy regresa a San Juan el 20 de septiembre (ver aparte) después de algunos años desde su última actuación, para traer Buenos Aires Tango, un show que acaba de ser ovacionado en Barcelona, con el que transita desde lo tradicional hasta lo más moderno del 2×4, configurando un espectáculo de alto impacto y despliegue.

Godoy aceptó este año participar de Bailando por un sueño, y es parte de los "virtuosos’ como denominaron al grupo de bailarines profesionales que también integran Hernán Piquín, Eleonora Casano y Maximiliano Guerra que como ella, se formaron en el Teatro Colón y que este año compiten en el programa de Marcelo Tinelli. En una charla con DIARIO DE CUYO, la bailarina contó cómo vive esta nueva experiencia, que rechazó hace dos años, que ahora asegura que le da muchas satisfacciones.

-¿Cómo te las arreglás entre la gira y el Bailando?

-Bastante bien por ahora, pero es difícil, son muchas cosas a la vez. Yo tenía una deuda pendiente con hacer gira en Argentina pero es difícil hacer tantos shows los fines de semana y en la semana los ensayos, además tengo una hija, Bianca de 7 años, hago malabares para administrar el tiempo. Pero vale la pena todo el esfuerzo, porque siento que no paro de cosechar cosas hermosas, cuando salimos por el interior en mayo, la gente tenía un agradecimiento enorme con la compañía por estar ahí, eso me incentivó a seguir, además pensé que era un año que iba a estar más en Argentina por hacer el Bailando, entonces quiero tener un compromiso mayor con mi país y que lugares donde no fui antes puedan verme.

-¿Qué te hizo aceptar la propuesta de Marcelo Tinelli esta vez?

-Yo no quería participar, porque en los formatos de antes, sentía que no tenía nada que ver con mi estilo, ni lo que hacía profesionalmente, pero este año se dieron las condiciones para poder estar, somos varios bailarines del Colón que estamos ahí, eso fue una palanca importante; que mi hija está más grande y lo podía entender, que yo podía correr los tours internacionales para más adelante… Una serie de cosas que se dieron para que yo pudiera estar convencida. Estoy muy contenta por los resultados que se dieron con Marcos Ayala, mi compañero y con él voy a ir a San Juan, que se ven, sobretodo en la gente en la calle y las hermosas cosas que nos dicen en las redes sociales, hasta cartas que nos llegan. Yo creo que es mejor de lo que yo hubiese imaginado.

-¿Cómo manejas la exposición?

-Hasta el momento, creo, que bien; la manejo trabajando, sigo en mi sala de ensayo, sin maquillaje como siempre, haciendo las tareas de la casa como cualquier mujer, en el súper, la carnicería, llevando a mi hija al colegio… Me parece importante mantener los hábitos de cada uno. Es muy importante no creérsela, seguir siendo una laburante, no pensar que porque hoy una está arriba, va a permanecer siempre ahí, porque podés volver a estar abajo, y entonces no te impacta la bajada.

-¿Qué ritmos te gustaron más hasta ahora?

-¡El ritmo libre! Que lo disfrute muchísimo, el ballet también, el disco. Y ahora me preparo el próximo que bailo es folclore y estoy muy contenta de volver a bailar folclore después de tantos años, porque lo estudié en el Colón.

-¿Se llevan bien entre los virtuosos?

-Excelente, adoro a Hernán Piquín, Eleonora Casano, Maximiliano Guerra y Patricia Vaca, a todos, me llevo muy bien, los conozco del Colón y es una relación sincera.

-Y con Tinelli, ¿cómo es la relación?

– A Tinelli lo vemos en el vivo, él no tiene relación con los participantes, sí con sus productores y ellos con nosotros; me parece perfecto, porque él se mantiene al margen.

-¿Sentís que el jurado les exige más a los bailarines profesionales que al resto?

-Sí, nos exigen, pero es lógico que lo hagan con nosotros, porque nos llamaron +los virtuosos+, esperan de nosotros obviamente algo diferente de los mediáticos, que no son bailarines y hacen un esfuerzo enorme. La exigencia está perfecta, la comparto, lo que no comparto es cuando hay falta de respeto hacia nosotros. Ahí es donde se torna oscuro. El modo, las palabras y lo que dicen, hubo varias (situaciones), hacia todos los virtuosos y la verdad también se armaron escándalos porque no toleramos la falta de respeto, y contestamos. Para nosotros es importante, porque marca un límite, hasta acá sí, después, no.

-¿Es difícil distinguir hasta dónde es show, o cuándo es en serio?

-Lo que pasa es que a veces lo entendés, lo que pasa es que te sorprende, que no podés creer hasta dónde llega. Es como cuando te comés una piña en la calle: ¡Pum! Con el primer golpe decís, ¿dónde estoy? Después podés pegar, después de que pensaste un rato.

-Tuviste un cruce muy fuerte con Flavio Mendoza, cuando él fue como jurado.

-A mí lo que me sorprendió de esa persona, que no la quiero ni nombrar, es la falta de respeto en otro programa que no tiene que ver con el Bailando, me haya agredido de la manera que me agredió, injuriado, que haya dicho cosas falsas, mentirosas, con el inmenso prestigio que yo tengo, en Argentina y en el exterior, directamente lo judicialicé (NdR: el coreógrafo y la bailarina tienen un enfrentamiento de larga data relacionada al mundo de la danza, que explotó en la pista del Bailando). Cuando lo llevaron de jurado hizo lo que iba a hacer, yo estaba segura que me iba a poner un 1, lo que demostró él es su problema y gran odio hacia mi persona, injustificado, no sé por qué, porque no lo conozco y siempre lo respeté.

-¿Te parece que tenés que hacer un esfuerzo para cuidar tu imagen en este show?

-No, no, salvo este caso que ya está judicializado y todo lo que se gane irá para Fundavita, lo demás, es más manejable y forma parte del show.

-¿Te gustaría ganar el Bailando?

-Para nada, no me interesa ganar el Bailando. Yo me siento absolutamente ganadora en mi vida. Con mis amigos, con la hija maravillosa que tengo, con la carrera increíble que jamás soñé que iba a llegar tan lejos, así que lo de ganar o no el certamen, no es algo que dependa de mí, o de bailar bien o no, sino de un montón de otras cosas externas, la gente, los llamados telefónicos, si les caes bien, si tenés una previa buena, si podés llegar hasta el fin de año sin lesionarte… Yo ya me siento ganadora, de haber participado, de haber formado parte de esto y me siento ganadora en lo personal y lo profesional.