Fue subcampeona en el reality show Elegidos (La Música en tus manos) y actualmente participa en Tu cara me suena, otro producto hit de Telefe. Con memorables imitaciones y una popularidad en ascenso, Diana Amarilla está ocupando más presencia en los medios porteños. En su mejor momento, mañana dará cena show para el Casino Del Bono Park (Ver aparte). La cantante misionera habló con DIARIO DE CUYO y dio muestras de su sencillez y franqueza para decir lo que piensa. Además, recordó su visceral interpretación de "Malo", cuando se manifestó abiertamente contra la violencia de género y los derechos de la mujer.

– ¿Esperabas un cambio tan profundo, con puertas abiertas para consolidar una carrera profesional?

– No, la verdad que no. Elegidos fue un trampolín y aún hoy sigo girando en el aire. Creo que estoy dando vueltas mortales sobre una pileta llena de agua, pero no sé dónde caeré (risas). Por supuesto, siempre desee ser reconocida, hice todo para que esto ocurra, del mismo modo que sigo trabajando para poder mantenerme y poder vivir de lo que disfruto y amo tanto.

– ¿Qué encontraste en el mundo interno de la televisión y qué convivencia tenés?

– Es muy buena con los compañeros. Marley tiene muy buena predisposición. Hay compañerismo. Nos ayudamos mucho. Nos bancamos mutuamente, nos hacemos chistes. Muchas veces la gente que no pisa ese lugar imagina muchas cosas, pero dentro de un programa de televisión es otra realidad. Creo que hay más mito en lo que se dice, que lo que hay en realidad. Eso pensaba también y tenía mucho miedo a quedar expuesta en lo personal, a las mismas críticas acerca de lo que hago. Por miedo pensaba cosas que la televisión era bla, bla, bla… al final eran más que nada pura fantasía.

– De ser subcampeona de Elegidos hasta ahora, ¿te encontrás en pleno ascenso artístico?

– Todo el tiempo lo pienso así. Cuando hago las cosas, no calculo el rédito. Si pienso que le guste a la gente lo que canto quiero que me salga bien. Pero libero todo lo que tengo y dejo que ocurra lo que deba ocurrir. Al hacerlo desde el lugar más sincero me va bien. De eso se trata, de hacer las cosas con amor.

– Fue recordada la interpretación de "Malo" poniéndote la camiseta de #Niunamenos, ¿qué reacciones provocaste después de eso?

– Fueron increíbles. Me encantó tener la oportunidad de hacerlo. Fue curioso porque se acercó una señora en Posadas, me felicitó por el premio y porque la hice cantar a ella también. Me dijo que nunca deje de cantar, porque "mandé preso a mi marido". Y me lo dijo con una sonrisa de felicidad, a mí se me llenaron los ojos de lágrimas, me emocioné mucho y la abracé.

Casos así me encuentro todos los días. Gracias a lo que hice provoqué ese efecto, aunque no me creo superpoderosa. Fue un conjunto de circunstancias, que hizo que la mujer tome valor y vaya a la comisaría a hacer su denuncia. Eso fue maravilloso que suceda. Es lo que tiene el arte, de crear una situación y a partir de eso transformar la realidad.

– ¿Te diste cuenta del poder que podés generar a través de la tele?

– Sí claro, se multiplica todo y todo quedó grabado, el video en Youtube y en las redes llega al millón de reproducciones. Para mí es algo que no tiene precio. El mensaje es claro y necesario. No me da igual si canto algo de Madonna, cuando todavía hace falta que tomemos más conciencia sobre este asunto y si es a través del arte, mil veces mejor. Violencia hay en todos lados y todos la vivimos.

– ¿Qué futuro hay para vos después?

– No sé, la música siempre estará seguro. Hay proyectos que surgen para teatro y televisión. Pero por ahora no hay nada en concreto. Trabajo tendré, sino saldré a tocar por la calle haciendo música que es lo que amo hacer. Voy paso a paso.