El psicólogo y pastor evangélico, Bernardo Stamateas llegará nuevamente a San Juan esta noche para dar una conferencia sobre violencia y maltrato interpersonal. En una entrevista con DIARIO DE CUYO, el autor de ‘Gente Tóxica’, entre otros best sellers, prefiere hablar más de ‘crecimiento personal’ antes que de ‘autoayuda’. Y dice que no se considera ningún ‘gurú’ espiritual, simplemente un ‘comunicador que da consejos para que las personas mejoren su calidad de vida’.
– ¿Existe el método efectivo para enfrentar la violencia sin violencia?
– Cuando nos descalifican, se burlan y nos maltratan por medio de las palabras hay tres caminos de salida: explotar con rabia, gritar y mandarse a las piñas. Implotar: tragarse la bronca, callarse. Finalmente, la tercera es poner en palabras los límites y enseñarles a lo demás como queremos que nos traten. Ese es el gran desafío. Un maltrato es igual de grave que una agresión física. No se ve como un moretón pero queda una herida invisible que puede doler toda la vida.
– ¿Cómo se manifiesta en la sociedad?
– El maltrato puede tener distintas facetas. Puede ser la ironía, la burla, la calumnia, el chisme, el insulto. Cuando sucede en el colegio, le llamamos bullying, en el trabajo lo llamamos mobbing y a la gente que agrede por las redes sociales de internet se llaman Troll. Para superar esto, tenemos que aprender sobre los recursos de la comunicación. No sabemos expresarnos adecuadamente bien y nos malinterpretan. Enojarse es una emoción normal, pero recurrir a la ira para generar más violencia es negativo y la debemos evitar.
– ¿Siente presión para responder a todas las inquietudes que recibe diariamente el público que lo sigue?
– Ojala tuviese la posibilidad de tener todas las respuestas. Pero en este mundo no existen las soluciones mágicas, no hay libro que te cambie la vida, o el curso que resuelva todos tus problemas.
– ¿La ciencia y la fe pueden andar juntas?
– Son dos caminos distintos que buscan lo mismo: es la mejora en la calidad de vida. Pero la fe tiene que ser sana, que libere miedos y culpas, las ganas de vivir, de soñar, que dé dignidad.
– ¿Dónde entra la autoayuda?
– No me gusta mucho que se hable de autoayuda, porque me parece que presupone a una idea que se lee un libro porque se tiene un problema. Prefiero llamarlo ‘crecimiento personal’.
– ¿Hay un negocio muy redituable detrás de la lectura de la autoayuda?
– En Estados Unidos salió un libro que recomienda lecturas de crecimiento espiritual que tienen fundamentación científica y separa cuales son de aquellos textos que no la tienen. Obviamente que aquí eso no existe todavía.
– ¿Se considera un gurú espiritual?
– No para nada, no soy un ejemplo, ni gurú de nada. Soy un comunicador que cree que la humanidad tiene un gran potencial guardado. Nosotros debemos recuperar el control remoto de nuestra vida emocional. Las capacidades y soluciones la sacamos de nosotros mismos, pero no tenemos que idealizar a nadie, ni esperar a un salvador que nos de las llaves de la felicidad. Todos venimos fallados de fábrica.

