En la recepción de un hotel se encuentran Mauricio Macri y Daniel Scioli y lejos de hablar de política buscan dirimir quién usará la Suite presidencial. Esta es sólo una de las desopilantes situaciones que plantean Miguel Ángel Cherutti y Nito Artaza en Segunda vuelta, el espectáculo con el que llegan hoy a San Juan (a las 22, en Teatro Municipal, $400, $350 y $300) en una adaptación de la puesta que presentaron en Mar del Plata en el verano acompañados por un elenco más numeroso. Los dos humoristas -que no actuaban juntos desde 2011- se presentan en gira junto a Cecilia Milone en una sátira política ‘con mucha entrega, humor y romanticismo también’, explica Artaza a DIARIO DE CUYO, durante la comunicación telefónica, que inicia dejando fluir por algunos segundos algún personaje. La obra tiene además un condimento personal, ya que le permitió retomar el romance que tuvieron él y Milone años atrás, que fue revelado por la cantante en 2007 generando un revuelo de grandes dimensiones. El actor y político, que terminó el año pasado su mandato como senador nacional por Corrientes, adelantó que en 2016 se dedicará solamente a su carrera artística. El año pasado compartió la función pública con su participación en Showmatch, a la que calificó como ‘una experiencia muy divertida’.

-¿La política argentina sigue dando personajes, o como humorista logra encontrar la veta? -Yo siempre digo que el humorista trabaja sobre los que se dice, lo que se habla, publica, lo que está en el comentario de la gente. No quiere decir que lo que decimos sobre el escenario sea verdad. Yo decía que Menem era mujeriego y no sé si era mujeriego. Ahora hablamos de lo que dice Fariña, de Panamá Papers… Lo que proponemos al espectador es que venga a reírse. Por acá pasan desde Néstor, a Macri, Menem, a Scioli… Gioja… (risas.) No, ese no, todavía…

-Y ahora que es Presidente del PJ, ¿podría incluirlo?

-Y sí… lo vamos a incluir con Scioli seguramente. A Gioja lo conocí cuando él era senador y yo estaba con el tema de los ahorristas. Siempre me decía ‘admiro de dónde te brotan las palabras a vos’.

-Y Gioja, ¿tiene vetas para imitar? -Sí, sí. Tiene cosas para imitarlo.

-¿Cómo compatibiliza el ser político y humorista? -Ya soy mandato cumplido de senador y voy a aprovechar este año para trabajar en mi profesión. Me gusta que la gente sepa que yo vivo del teatro, la próxima campaña la voy a pagar con esto. Hacer reír es la profesión más linda del mundo. Digamos que trato de buscar los ámbitos, si en el teatro me pongo serio, la gente se aburre. Ahora, en el Senado nunca he contado un chiste.

Si tengo hoy que hablar de política busco el ámbito, porque no puedo contar un chiste y después decir que estoy en desacuerdo con un gobierno que implementa ideas neoliberales. Soy muy crítico con el gobierno de Macri, soy parte de los radicales que no lo acompañamos.

-Es también una segunda vuelta para el amor… -(Risas) Sí, nosotros con Cecilia habíamos vivido en otros años una experiencia de amor, cuando yo me separé y divorcié. Después de tantos escándalos, ahora volvimos a juntarnos. El productor de la obra me propuso trabajar con ella, y yo sabiendo la atracción, el imán que siempre tuvimos con ella, la llamé y le dije ‘mira hagamos esto juntos’ y le dije ‘le vamos a poner al espectáculo Segunda vuelta’. Ella se empezó a reír y me dijo ‘puede ser que suceda…’. Y la verdad es que no duramos ni un mes (separados).

-¿Fue un gancho extra tenerla a Milone, cuando estaba la posibilidad del romance? -Sí, puede ser, sí fue un gancho extra. Ya que los dos sabíamos que iba a suceder (la vuelta) que fuera en nuestro espectáculo y no en otro. Lo importante es que el amor está, la relación está. Yo nunca hablé de mi vida privada y después se pone cualquier cosa, sobre todo de esta relación, nosotros quedamos como si fuéramos amantes cuando no lo fuimos nunca. Nosotros nos vimos intermitentemente, yo estaba separado de mi otra pareja y después me divorcié en 2005, pero hicieron tanta historia, que al final les sirve más a los programas de televisión.

-Milone dice que usted es el gran amor de su vida. ¿Qué siente cuando ella lo dice así, públicamente? -Siempre es un halago, y es su pensamiento, pero yo no suelo expresar en los medios de comunicación mis sentimientos. Eso uno lo expresa en la intimidad. Ella dice que no tiene nada que esconder, lo cual me parece bien.

-Estar juntos tanto tiempo, ¿no hace peligrar la pareja artística o la personal? – No sé qué ocurrirá, este es el comienzo. El desafío siempre es seguir. Ella siente un amor muy profundo y yo lo respeto. Yo también siento amor… yo suelo decir siempre que hay que amar y no hay que poseer. Soy poco crítico de la pareja tan larga. Ahora estamos muy bien y se hace fácil con Cecilia, es una mujer maravillosa, atenta, dulce, encantadora. Está en todo. Y eso que no convivimos.