Nelly Decarolis, presidenta del Consejo Internacional de Museos Argentina (ICOM) disertó en el Encuentro Internacional de Museología que se llevó a cabo el fin de semana en San Juan y recorrió la gran mayoría de los museos sanjuaninos, -provinciales y privados-, y en una charla con DIARIO DE CUYO destacó el gran desarrollo cultural que hay en la ciudad. El ICOM es la entidad rectora de las instituciones museísticas del mundo, y es la encargada de establecer normas y estándares necesarios para su funcionamiento.

-¿Ha cambiado el rol de los museos en Argentina?

-Algunos lo cumplen y otros no. Los que no lo cumplen es porque no tienen las condiciones para hacerlo; pero hay un compromiso muy grande. Lo que veo en la Argentina es que estén fantásticos o con algunos problemas, o no tengan problemas y que sigan luchando por mantenerse, dignos. Pueden estar en el estado que estén pero la gente que está en los museos tiene un compromiso muy profundo con lo que están haciendo. Hemos ido a ver a un coleccionista aquí que tiene cosas como para poner cuatro museos, no uno, pero no tiene espacio ni dinero para montarlos.

Las cosas que hacen los museos, a pesar de que algunos tengan problemas económicos, siguen adelante, culturalmente es muy importante, llevan adelante su tarea, trabajan con los chicos, que son los hombres y mujeres del mañana. Lo que pueden hacer lo hacen y de la mejor manera posible, dentro de sus posibilidades económicas. El rol cultural lo cumplen, y bien. Para mí la palabra compromiso es fundamental, ese compromiso que tienen con su público, desde la más tierna infancia en adelante, los museos hacen una labor muy profunda. Para mí están llamados a cumplir, no sólo en la Argentina, sino en Latinoamérica un rol fundamental y tienen que ser ayudados por la parte política y las empresas. Tienen que encontrar la manera de que los ayuden a seguir adelante. Imaginate lo que serian esos museos con un poco de ayuda.

-¿Cómo ve a los museos en San Juan?

-Los veo muy bien, aunque hay muchos que necesitan cosas, un aggiornamiento, pero eso significa dinero y es muy difícil. Pero el Museo Franklin Rawson está espléndido, por ejemplo, es un museo que podría estar en Europa o en cualquier otro lugar, realmente es un lugar excelente en todos los sentidos, es para sacarse el sombrero. Además estoy impactada por el movimiento cultural que he visto, el interés que tiene la gente de los museos.
El Museo Gnecco necesitaría desesperadamente un depósito por las colecciones que tiene, nosotros nos hemos comprometido para darle todo el apoyo, necesita hacer inventarios. Estuve en la Legislatura, en la biblioteca (Sarmiento Legislador) y hemos visto una maravilla cómo tienen los documentos. El Gnecco necesita un depósito así, que no necesita ser tan inmenso, pero que tenga todas las condiciones para rotar las colecciones, y no tenerlas apiladas en cajones.

-¿El concepto de museo aburrrido ya no existe? hoy son más interactivos…

-Ha cambiado mucho con la interactividad. Ahora se aprovechan mucho todas las posibilidades que dan las nuevas tecnologías. Hacen que el museo se haya convertido, y tenga cada vez más mayor interactividad. Cuando uno interactúa, se compromete, se incluye, se involucra la persona cuando interactúa. Lo que tiene de bueno el museo es que educa desde los 2 hasta los 100 años y es un lugar donde siempre vas a encontrar tu espacio, seas un mayor, niño o adolescentes, investigador o simple visitante; te da tu lugar siempre, eso no lo hace ninguna otra institución. Hay mucho por hacer, y si se quiere no hace falta tanto dinero, sino un empujón.