¡Que lo pailó, "El Flaco" Pailos vuelve a la provincia! A pedido de muchos seguidores del cómico que no pudieron entrar al Teatro Sarmiento en junio pasado, su última visita a la provincia, Fundación Protea trae nuevamente este espectáculo humorístico, en el marco del festejo de Pailos por sus 20 años de trayectoria en los escenarios del país, haciendo reír a miles de argentinos. Antes de arribar, dialogó con DIARIO DE CUYO.
– ¿Es común que debás reponer el mismo espectáculo en tan poco tiempo, como en este caso?
– Por suerte esto sucede en Cuyo. Vuelvo a San Juan y a Mendoza porque hace tres meses queríamos realizar doble función y no se pudo. Bueno, ahora lo reprogramamos, pero volver a San Juan, no es raro para mí, porque los sanjuaninos me apoyan desde siempre. El cariño, la buena onda siempre estuvieron. Me parece bárbaro que ocurra, pero no me sorprende. Reponer una función, más a sala llena, es estupendo. Sucede que maduramos, mejoramos en vestuario, escenografía, sonido e iluminación, esas cosas la gente lo reconoce. Quiere escuchar los chistes de siempre, aquellos que les hicieron reír por primera vez y también es ávido de conocer nuevos cuentos. Es un varieté donde todos cantan y se ríen mucho. La verdad es fantástico volver y saber que tendremos otros Teatro Sarmiento lleno.
– ¿Qué afinidad tienen los sanjuaninos diferente al públicos de otros lugares?
– El sanjuanino tiene un sentido del humor particular que está conectado íntimamente con Córdoba. Todos los años vienen muchos sanjuaninos que van a trabajar o a estudiar y eso hace que comprendan muy bien las cosas que nosotros contamos. Creo que los sanjuaninos son cómplices del humor cordobés. Me resulta cómodo, porque la gente de San Juan siempre está dispuesta a escuchar, reír y divertirse.
– ¿Para producir tus cuentos te nutrís de la actualidad?
– Sí, me informo mucho porque es muy fácil hacer humor cuando los gobiernos trabajan para uno. Apenas llego a la provincia, me pongo al día con la actualidad, averiguo si pasan cosas y si merecen contarlas con humor a nivel político, o cosas medio turbias. Me gusta estar actualizado y sobre todo porque quiero que un hecho político pueda resultar gracioso, lo transmito con humor. Eso a la gente le gusta porque muchos sufren por diversas cuestiones cotidianas y esto que hago es como una aspirina para las personas que ven a cada rato los quilombos de los políticos, de la sociedad.
– ¿Por qué parece más fácil hacer humor con políticos o personajes de la farándula?
– Tanto la farándula como la política tienen muchas cosas que no entendemos mucho y la forma de comprenderlo es con humor. Si, por ejemplo, toco el tema de la corrupción, lo engancho con lo que pasó con Scioli que había declarado 13 millones de mangos en su declaración fiscal. Y digo: "Mirá todo lo que ganó con una sola mano, imagínate si hubiera tenido las dos". La gente se ríe de esas cosas, no significa que yo me burle de los defectos físicos de los demás, sino que hago alusión a cosas como: "Yo laburé toda mi vida, no llego a 10 mil pesos en un año y viene éste que es político y mirá lo que gana". Le doy una vía a la gente para se ría de estas situaciones. Es más sencillo hacer humor de esa manera, si a eso le sumás que se ríen con sólo verlos en la televisión, mirá qué puede pasar con nosotros los humoristas.
– En plena campaña electoral tenés mucha letra…
– La verdad que sí, porque los chistes van mutando. Lo que contábamos ayer con Menem, lo adaptamos a De la Rúa, igual que con Kirchner o con la Presidenta. Se pueden adaptar como sea.
– De los humoristas argentinos, ¿cuáles te inspiran?
– El Negro Álvarez es mi máximo ídolo y Jorge Corona es una masa, tiene esa rapidez para contar uno tras otro chiste y no deja que la gente termine de reírse, no para nunca. Y en lo actoral lo sigo a Chichilo Viale, quien me enseñó cosas muy buenas. Quizás sea una mezcla de eso lo mío.
– ¿Qué te parece el stand up que se puso tan de moda?
– A mí me gusta mucho. Crece en todos lados, no sólo en Córdoba y Buenos Aires. Además, sirve como terapia para que la gente común pueda descargar su bronca y con ganas de decir algo. Es muy bueno y se hace más profesional. Me divierto y disfruto cuando puedo verlo. Como alternativa humorística está muy bien. Creo que la cosa se da así porque trae muchos elementos del lenguaje televisivo.
Entonces la gente lo consume más. Es divertido. Hablan de experiencias personales y el público se identifica rápido. Nosotros los cordobeses siempre fuimos "standuperos", contamos historias que nos pasan todo el tiempo y hacemos reír.
– En esa suerte de catarsis, ¿tus chistes pudieron ayudar a alguien?
– En muchas ocasiones. Gente que se hizo amiga por escuchar mis chistes o ir a verme y comprarme los discos, viene y me dice: "Vos me salvaste" porque me escuchaba en una cama de hospital internado. Eso no solamente pasa conmigo, sino con muchos humoristas más. La risa levanta el ánimo y cura enfermedades, no tengo dudas.

