Hace diez años dieron un reseteo en la vida de unas de las bandas fundadoras del reggae argentino. Tras la salida de Bahiano, Juan Alfredo Guillermo Baleirón fue quien calzó el traje y se hizo cargo de Los Pericos en 2004. Después de mucho tiempo, Los Pericos vendrán para mañana al Festival Jáchal Rock 2015 (inicia hoy) y darán un repaso por todos los grandes éxitos. Además, tocarán algunas canciones inéditas para adelantar lo que será su próxima producción discográfica.

– ¿Qué expectativas sienten al regresar a San Juan?

– Hace unos 8 años que no tocamos allá, sentimos muchas ganas y el entusiasmo es importante. La gente quiere ver muchas bandas en vivo, con diferentes estilos y experiencias. Por suerte, hay productores con ganas de montar este tipo de espectáculos. Eso me pone contento y orgulloso. Nos obliga a actuar con más responsabilidad y hacer las cosas lo mejor posible.

– ¿Cómo está parado el rock nacional, según vos?

– Hubo cambios profundos en los últimos diez años. El rock se ha democratizado. Las bandas crecen por esfuerzo propio, no necesitan el respaldo de una compañía, hay camadas nuevas que están haciendo su camino de manera autentica e independiente. Esto es un alerta positivo. El rock y el pop estaban subidos a movidas de gran difusión y si no tenías eso te morías, sin embargo no te aseguraba que podrías trascender. Hoy es diferente, el impulso pasa por el ‘boca en boca’, de un año a otro las bandas amplían su convocatoria, sin necesidad de estar en los medios y con empresas discográficas. Esa es una señal de lo saludable que está el rock en estos días. La movida se da más fronteras adentro que para afuera. En la autogestión, hacen lo que quieren y persiguen sus ambiciones como quieren.

– ¿A qué te refieres con el rock ‘democratizado’?

– Significa que no hace falta una productora o un grupo que te de manija en la música. Hoy se llega con lo que tienes para ofrecer. Hay que ser inteligente para saber cómo moverse, tenés muchas herramientas y por Internet, se hacen cosas de buena calidad, sin tanta plata. Es diferente a lo que estábamos acostumbrados. Ahora es más fácil, más dinámico, incluso cuando nosotros empezamos, solo se podía grabar si a la compañía le gustaba lo que tocabas. Hoy cualquiera graba y difunde su música de una manera rápida, única y sencilla, con tan solo un clic.

– Esta nueva dinámica que cuentas, ¿ustedes la aprovecharon?

– Sí por supuesto, pero tenemos una ventaja a favor: es que esta banda ya tiene un nombre forjado hace 28 años. Una marca ya registrada con historia, con repertorio y performance que está muy cuidado. Pero los diplomas lo hacemos valer en cada recital que hacemos. Nos actualizamos, nos renovamos y no nos quedemos mirando los logros.

– ¿Qué saldo tiene esta nueva etapa estando vos al frente de la banda?

– Aunque sea una nueva etapa, llevo 11 años al frente (se reía con ironía). Para mí fue un ejemplo claro de lo que una banda grande como Pericos demanda. Se divierte, toca, plantea nuevos desafío y transforma crisis en oportunidades, como en el caso de La Bersuit o Attaque 77. El balance fue positivo. En este viaje conseguimos muchos cambios, mucho oxigeno y sangre nueva. Yo lo vivo como un renacer, porque hay ganas de que esta llama siga encendida. Por eso no hemos parado nunca. No tuvimos pausa.

– ¿La salida de Bahiano fue un vacio sin poder llenar de nuevo?

– Fue un momento inesperado y repentino. Me acuerdo que nos comunicó su decisión de irse por teléfono. Nos sacudió bastante esa situación, sabíamos que iba a ser difícil seguir, aunque el amor propio que teníamos por la banda nos llevó a continuar y ganar. Somos felices por habernos superado.

– ¿Se lo extraña musicalmente en el grupo?

– No tenemos relación con él. No hay comunicación, esa es la verdad. Entiendo que él fue significativo e importante para la banda en su momento, lo que aportó con su personalidad y sus composiciones. Pero hoy, la realidad nos marca otra cosa. Cuando él se fue, nos reestructuramos y seguimos para adelante.