Los Rata Blanca invadirán la provincia el próximo viernes, para despertar los ratones musicales de los sanjuaninos con sus grandes éxitos (ver aparte), en conmemoración de sus Bodas de Plata en el ruedo del rock. Tras su vuelta a las andanzas en 2000, luego de guardarse durante 2 años, la reunión fue de casualidad, con el ‘si acepto’ de sus antiguos miembros: Walter Giardino en guitarra, Adrián Barilari en voz, Guillermo Sánchez en bajo y Fernando Scarcella en batería, y la suma de Danilo Moschen en teclados.

La actualidad de la banda, sus proyectos y el presente del rock; son algunos de los temas que tocó Giardino (quien vive en España pero estará en Buenos Aires hasta las fiestas de Navidad y Año Nuevo, fechas para las que su esposa y sus dos hijos arribarán de la Madre Patria) con DIARIO DE CUYO, a días de su roedor show en San Juan.

– ¿Cómo está Rata Blanca hoy?

– Las bandas grandes tienen colapsos, pero la decantación de lo que pasó con Rata Blanca es fantástico. Hoy es super real y sigue teniendo éxito en las nuevas generaciones, o sea que se convirtió en un clásico y tiene una performance internacional, ¡no sé puede pedir más!.

– ¿A qué le llamás super real?

– Hay bandas que se apoyan en su pasado y no es nuestro caso, estamos acentuados en nuestro presente y mirando hacia adelante, por eso genera el impacto que genera la banda cuando está arriba de un escenario. Uno no hizo esto para ser una estrella de rock, llegar a eso fue una consecuencia. Puede que, como negocio, estemos equivocados en el camino; pero soy libre, no le debo nada a nadie y hacemos recitales a sala llena.

– ¿Cómo fue el reencuentro?

– Sin querer. Necesitaba un vocalista para salir de gira con otra banda y no encontraba, entonces, lo llamé a Adrián y cuando tocamos me di cuenta que estábamos en el mismo lugar que habíamos quedado, que todo funcionaba igual. Así que la vuelta fue lejos de Argentina… (risas)

– ¿La separación se debió a diferencias entre ustedes?

– No por diferencias irreconciliables, fue algo muy intenso lo que pasaba alrededor de Rata. Nuestro entorno no estaba a la altura de las circunstancias y cuando tuvo que controlar lo que pasaba no lo supo hacer, era como un bólido un tanto desenfrenado; era gira, gira, gira, tocar, tocar, tocar, vorágine, componer en hoteles, viajes por Europa. Perdimos el control, éramos jóvenes y las cuestiones internas empezaron a retorcerse y provocar el desgaste.

– ¿Quiénes no los supieron cuidar?

– Los managers.

– ¿Ahora son sus propios representantes?

– Tenemos una agencia, pero las cosas no se manejan como antes. Creo que Rata debe ser la banda más internacional del hard rock de Argentina.

– ¿Cómo ves el presente del rock?

– Lo que le falta es lo que tiene la, supuestamente, música latina; porque el rock también es latino. El rock está falto de estructura, está solo, suelto; y todo lo tenés que hacer vos. Aquí, es muy difícil mantener una postura. No transar, genera enemigos con ciertos sectores del periodismo como la revista Rolling Stone, que no son de rock, son unos frikies que hacen lo que se les ocurre y eligen a dedo; y, en realidad, me tienen que juzgar por como toco. Entonces, cuando me dicen que el rock no funciona; no es cierto, lo que no funciona en Argentina somos nosotros.

– Y el heavy…

– El heavy metal peca de fundamentalista y hace que la cosa sea más cerrada. A veces, muchos quieren eso para sentirse diferentes. No comparto eso, soy abierto y me gusta no sólo el heavy, sino el rock, el blues, la música clásica y la balada; eso está volcado en nuestras canciones y es lo que hace que la banda sea tan grande, es open mind. La diferencia entre Rata y otras bandas es tremenda, no hablo de lo que pasa en Argentina sino en el mundo.

– También se identificó siempre por ese color medieval que le dieron a los clips. Eso pegó fuerte en el público.

– Pasa por la fantasía y a la gente le encanta eso.

– ¿Hay un nuevo disco en cocina?

– Para este año no hay nada planeado, estamos negociando.

– ¿A San Juan traen material estreno?

– No, vamos con todos los hits.

– ¿No sería una contradicción en un grupo que no se apoya en el pasado?

– Cuando digo que no nos apoyamos en el pasado, no quiero decir que no tocamos los clásicos, este repertorio no pueden faltar porque sino la gente no nos va a dejar salir de San Juan.