De este lado del televisor, la expectativa era enorme, hasta que a las 00.55 de ayer llegó el momento esperado. ‘Renovamos el aplauso para recibirlos, ¡sanjuaninos de pura cepa!’, acertaron los locutores. Y empezaron a sonar las guitarras. En los primeros segundos, los problemas de sonido dibujaron muecas de preocupación, acá y allá. Con el correr del show, y aunque la técnica dejó bastante que desear, se superó el trance. Sin embargo, fue la polenta que Labriegos le puso a esos gloriosos 22 minutos en el Atahualpa Yupanqui, lo que dio vida a una verdadera celebración cuyana en Cosquín, como hace años no se veía. Sin tantas pretensiones, con el ritmo tan propio de esas guitarras, con temas tan nuestros, a puros gatos, cuecas y tonadas, el combo local levantó a la platea, que disfrutó de un repertorio atinado, de unos artistas a la altura de su sueño e incluso de la soltura del grupo -especialmente Katy y Bebe Martínez, al frente del combo- que con frescura y madera festivalera (pero sin pecar de cancheros) cantaron, arengaron, bromearon, agradecieron y pidieron apoyo para los grupos emergentes que como ellos buscan su lugar en el mapa folclórico nacional. Y en definitiva, dejaron bien representada a la provincia en el mayor festival folclórico del país. ‘Estamos muy contentos… recién ahora estamos más aplacados, porque teníamos muchas ansias, mucha adrenalina, mucha pila… ¡hasta dolores musculares!’, comentó Katy ayer en charla con DIARIO DE CUYO, sorprendido por la buena recepción. ‘Fue increíble, el locutor oficial nos dijo que es una señal que la plaza responda así. Subir con nuestra música cuyana y que la gente la disfrute. Sabemos que hoy en festivales grandes como este no hay un cariño masivo para Cuyo, y que haya sido así con nosotros es una caricia al alma’, agregó el artista, para quien la cuyanía no es una pose. ‘Este es nuestro carácter, nuestro ADN, viene de familia y nos sentimos orgullosos. Sentimos que tenemos que llevar esa bandera del folclore sanjuanino y cuyano. Sabemos que ha habido grandes artistas cuyanos en el festival y los sigue habiendo, pero tal vez hacía falta esto, que se hable del mate, de la cosecha, de nuestras costumbres, del día a día’, se explayó el vocalista, que con Labriegos también pasó por la Peña Oficial y la del Indio Lucio Rojas. El Cosechero fue el tema que dio inicio al show, al grito de ‘¡Cuequita cuyana nomás!’, mientras el ballet Orígenes y las imágenes proyectadas se amalgamaban -como en todo el show- a la propuesta musical de Claudio ‘Katy’ Martínez, Ricardo ‘Bebe’ Martínez, Cristian Balmaceda, Exequiel Morales y Juan Castro. ‘Buenas noches comadres y compadres queridos (…) ¡Ha llegado Cuyo a Cosquín señores!’, se presentaron los ganadores de los Espectáculos Callejeros 2015 (de entre casi 900 participantes de todo el país, lo que les dio el pasaporte al escenario mayor) arrancando aplausos. Muy buena acogida, a la que se fueron sumando coros, palmas y hasta bailarines improvisados entre las tribunas, que también paladearon el ‘tonadón monstruo de nuestro querido Ernesto Villavicencio’, Mi amor en una tonada, luego de ensayar varios gritos cuyanos. Cogollito mediante, la cueca volvió con Póngale por las hileras (que fusionaron con Calle Angosta) y la Cueca del vino nuevo, uno de los pasajes más festejados, en medio del cual le desearon fuerzas a Eduardo Troncozo, el cantautor que atraviesa serios problemas de salud. ‘Comadre, compadre, no saben lo que significa para nosotros estar compartiendo este momento magnífico. Nos hacía falta a nosotros como cuyanos estar en este escenario. Hay un montón de gente que está empujando para que este folclore cuyano sea nacional, al igual que todo el folclore…’, expresó Katy, quien subrayó a este medio que detrás de esta alegría hay mucha historia y trabajo. ‘Estamos orgullosos de estar acá propulsando esta música cuyana’, acotó el Bebe. Y así se despidieron, bien arriba, con Malas lenguas, un gato cuyano de su autoría que dejó a la plaza con ganas más. ‘¡Sí señor, esto es Cuyo!’, repitieron, por si quedaban dudas. ‘Ojalá sea hasta el año que viene’, fue el adiós, en medio de los cerrados (¿y auspiciosos?) aplausos. ‘Estamos más que felices, por la reacción del público acá y también por los comentarios que nos llegaron desde San Juan, de colegas, de amigos, de la gente… ¡¿Qué te parece?! Si en lo primero que pensamos cuando salimos al país a defender el folclore de San Juan es en los sanjuaninos’, remató Katy.