Fue el rumor que hizo ruido en el día de ayer. Marcelo Tinelli (54) y Guillermina Valdes (36) estarían atravesando una fuerte crisis. Más aún, algunos se animaron a hablar de separación. En medio del mutis de los protagonistas (sólo una sugestiva frase en el WhatsApp de Tinelli: "A veces ganás, a veces aprendés"; y un retuit de Valdés: "En la vida no hay premios ni castigos, sólo consecuencias"), tanto Carlos Monti como Laura Ubfal, Rodrigo Lussich y Ángel de Brito, entre otros, que explicaron que la pareja viene pasándola mal desde su regreso de Marruecos, vacaciones de las que se publicaron fotos donde se los veía muy acaramelados, junto a su bebé Lorenzo, de menos de un año.

Según Ubfal, no se trata de una estrategia previa al regreso del pope a la tele. "Hace días que ninguno de los dos hace referencia al otro en Twitter y, además, ni Guillermina ni sus hijos estuvieron este viernes en la apertura del nuevo local de Micaela Tinelli (en Patio Bullrich), una cita familiar impostergable hasta hace algún corto tiempo atrás". Por su parte, Monti dijo que "Estuve con alguien muy allegado, a nivel laboral, que conoce como pocos a Marcelo. Le pregunté y me dijo "hablemos de una crisis que puede desembocar en una separación". Y agregó que "los compromisos laborales de Tinelli, sumado a su rol como Vicepresidente Primero de San Lorenzo y el proyecto teatral que enfrentará Valdés en Sexo con Extraños junto a Gastón Soffritti habrían alimentado la crisis". De Brito soltó que están separados en buenos términos, aunque Lussich habló de "una guerra sin cuartel" entre la modelo y las hijas mayores del conductor, que no querrían que Guille se mude con ellos.

Ex de Soledad Aquino y Paula Robles, Marcelo blanqueó su relación con la ex de su exsocio, Sebastián Ortega, en agosto de 2012. Luego transitaron una breve separación y tras la reconciliación llegó "Lolo", único hijo de la pareja.