Apareció sin tantos superpoderes como sus famosos colegas, con quienes comparte el objetivo de hace justicia. Pero su mayor misión, cuentan, era erigirse como la alternativa de Superman. Así debutó Batman, en mayo de 1939 en la revista Detective Comics. Al mes siguiente, el hombre murciélago -Dark Knight, que vive en Gotham City como alter ego secreto de Bruce Wayne o Bruno Díaz, el millonario que de niño presenció el asesinato de sus padres, y que con Robin y el comisario Gordon, combate el mal- ya era un superhéroe mundial. Pronto saltó a la tele y al cine, escenarios que consolidaron su grandeza y alimentaron la misión original: esa rivalidad virtual con Superman, que -astutos productores mediante- finalmente tomará cuerpo en 2016, cuando ambos se enfrentarán en la gran pantalla.