Apenas puso un pie en el país, se desató el furor por Justin Bieber, el cantante canadiense que al cierre de esta edición enloquecía a unas 30 mil admiradoras argentas en Córdoba; y que -a juzgar por venta de entradas- hoy y mañana hará lo mismo en Buenos Aires. Cientos de chicas de distintos puntos del país esperaron en la puerta del estadio Kempes desde el día anterior e incluso bajo la lluvia, con el fin de conseguir el mejor lugar para ver al astro pop de 19 años, que ya había estado en Argentina en 2011 y que además es conocido por sus escandaletes. En Brasil, donde estuvo antes, suspendió un show porque le tiraron un botellazo; y también allí trascendieron fotos suyas durmiendo semidesnudo, supuestamente tomadas en un prostíbulo.
