El martes pasado estaba en el auto yendo a clase e introduje un CD con "La Consagración de la Primavera" para seguirme "aclimatando" para el Concierto de la Sinfónica y mi compañero exclamó: "¡Qué música horrible!". Le comenté que en el estreno de esta obra en París en 1913 se produjo un caos y hasta el mismo Saint-Saëns se levantó y abandonó el teatro. Me respondió: "Entonces yo también soy parisino". Esta obra de Igor Stravinsky (1882-1971) no es música "fácil". Y Stravinsky tampoco lo era. Un admirador de sus primeros ballets; El Pájaro de Fuego y Petrushka le preguntó por qué después de componer música tan bella se había detenido; y la respuesta fue: "¿Por qué paraste vos?". Es que él enfurecía a sus mismos admiradores rehusando todo carácter de "previsibilidad", cambiando su propio estilo y escribiendo obras que parecían volverse en contra de aquellos que habían gustado de las previas. Después de sus primeras obras juveniles pasó a este estilo que se llamaría "Primitivismo", para luego escandalizar a los "primitivistas" con un neo-clasicismo y luego un serialismo que enfureció más tarde al mismo Schönberg. Era ruso, pero fue francés, siendo rechazado por los bolcheviques simpatizó con Mussolini y finalmente fue estadounidense. Su única ópera "The Rake’s Progress" de 1951 está en inglés y él mismo reconocía haberse inspirado en varios autores, especialmente en el Mozart de "Così fan Tutte", ¡Qué salto después de "La Consagración…"! Pero para preparar nuestros oídos a esta música -considerada "fea"-, el Maestro Siffert nos ofreció algo de la música más "linda" posible.
Edvard Grieg (1843-1907) es el mayor símbolo de la música "romántica" noruega (aunque sus bisabuelos fueran escoceses). El paisaje de Escocia y de Noruega son ambos fríos, nebulosos y marítimos. Tiene formación "germana" pero al igual que Sibelius en Finlandia o Smetana en el país Checo, buscó un "nacionalismo" musical para su país. Así en 1874 el gran escritor noruego Ibsen le solicitó que musicalizara una obra basada en la mitología nacional contando la vida de un muchacho inquieto llamado Peer Gynt. La obra -muy extensa- tenía 5 actos. Grieg compuso una partitura amplia para ilustrar la pieza. Pero más tarde la abrevió en 2 Suites. El Jueves escuchamos la Nº 1 que consta de:
"Amanecer": Solo de flauta, luego oboe, diálogo de ambos, cuerdas y corno. Música "súper-descriptiva". Un tenue Sol sobre las aguas, montañas y pájaros. "Muerte de Ase": La dulce madre de Peer muere. Es una elegía (canto fúnebre) para cuerdas. Marcará la típica melodía escandinava que otros como Sibelius cultivarán de ahí en más. "Danza de Anitra": Es una mazurka (danza de origen polaco) que realiza en la tienda del jeque árabe. Las cuerdas en pizzicato, ¡y puede lucirse el triángulo! "En la cueva del rey de la montaña": Peer Gynt intenta seducir a la hija del rey de la montaña, pero lo gnomos y ogros se arrojan sobre él para devorarlo. La música describe la oscuridad de la cueva y el paso apurado de Peer queriendo salir de ella. Fagot, cello y contrabajo hacen sus pasos y el oboe y los violines sugieren que anda en puntitas de pie, pero la música sube de tono, llegan furiosos los gnomos, duendes y ogros y lo atrapan. Pero la escena más "violenta" y "terrible" de Grieg es infinitamente más "linda" que la de Stravinsky; y sin embargo no alcanzaría a describir la fuerza del "primitivismo pagano". Eso es lo maravilloso de la música -y del arte en general, ¡pero sobre todo de la música!-, que en la imaginación de cada artista abarca infinitas sensaciones inmediatamente experimentadas. Pero tras este paréntesis de "bello romanticismo" volvamos a la "crudeza". Se llama "Primitivismo" a un movimiento artístico que pretendía rescatar el folklore más arcaico con un lenguaje moderno. Si en la pintura pensamos por ejemplo en el Cubismo de un Picasso, podemos válidamente hacer una comparación musical con Stravinsky. Dicho sea de paso, también Picasso pasó por varias etapas o períodos; podía pintar "lindo" si quería, pero sentía que en su época debía pintar como pintó. Stravinsky también podía componer "lindo" -y lo hizo- pero le divertía "cambiar". Otra comparación: el conocido escritor Stephen King se especializó en novelas de terror -¡las he leído todas!- pero a veces se permite escribir como si fuera un inglés de siglo XIX, como para decirnos: "Si quiero, puedo" pero elegí este estilo.
Stravinsky se inició joven y fue discípulo de Rimsky-Korsakof con obras casi "francesas". Cuando conoció en París a Serghei Diáguilev y sus modernos "Ballets rusos" ambos compatriotas se unieron. En 1910 compuso "El Pájaro de fuego". Se ha dicho que "El Pájaro de Fuego" fue incubado por "El Gallo de Oro", una obra de Rimsky-Korsakof, como indicando que aún se advierten rasgos de un discípulo un poco más "clásico". En "Petrushka" avanza un poco más pero con "La Consagración de la Primavera" rompe definitivamente el molde y se produce el escándalo y el doloroso parto de un nacimiento con fórceps a la música del siglo XX -o al menos a algo de ella-. Decía que había soñado con un Rito de Sacrificios paganos en los que una virgen es elegida para el sacrificio y danza hasta morir. En realidad no hay propiamente hablando temas folklóricos rusos, como sí en otros ballets, sino danzas "agresivas" que evocan lo primitivo. Vayamos por partes (como dijo el descuartizador):
1) "Introducción": Un fagot agudo -casi un clarinete- al que se le añaden más vientos hasta que vuelve el fagot. Comienzan unos pizzicati de las cuerdas y aparecen 2) "Los Augurios de la Primavera": con las cuerdas de un ritmo agresivo para las "Danzas de las Adolescentes" (¡este sonido me hace temblar porque en dos semanas tengo un retiro espiritual de tres días con 50 adolescentes!). En el estreno parisino el Ballet de Nijinsky no ayudó para nada al fervor del público y el mismo Stravinsky lloraba de rabia. Ya este carácter sinfónico marcará toda la obra. 3) "Juego del Rapto": Las trompas o cornos sugieren la caza con maderas "chillonas" 4) "Rondas Primaverales": Los jurovod (danzas en ronda típicamente rusas -no olvidemos que era un ballet… faltan las bailarina-). 5) "Juegos de las aldeas rivales": Los temas se oponen de modo creciente y desembocan en un… 6) "Cortejo del Sabio": Es una marcha o procesión solemne pero siempre primitiva 7) "Adoración de la tierra": Es un "crescendo" (o sea de sonido creciente) de difícil ejecución para la Orquesta -cuerdas muy rápidas, fanfarrias de vientos y súbito final.
8) "Introducción": Un momento casi "debussiniano" con cambios de colores. Es el trozo más armonioso de la obra. La trompeta suave y maderas nos preparan para… 9) "Los círculos misteriosos de los adolescentes". 10) "Glorificación de la Elegida": Otra vez el ritmo salvaje, con mucho timbal y caja. 11) "Evocación de los antepasados": Fuertes llamados del metal, respuestas de las cuerdas y redoble suave del timbal.
12) "Acción ritual de los antepasados": Otra procesión rítmica con cambios de intensidad. Termina con un solo de clarinete. 13) "Danza Sagrada -La Elegida-": Las cuerdas con fuertes golpes de arco inician lo que al principio el compositor denominó "danza salvaje". En el ballet era la única sección dedicada a la solista y no a todo el cuerpo de baile. El día del estreno, la bailarina solista se indispuso y fue reemplazada a último minuto por una inglesa de apellido ruso Sokolova que con sólo 15 años se había recientemente unido (un mes antes) a los ballets rusos. Pude encontrar en Internet una entrevista que se le hizo ya anciana y en la que explicaba el horror que había sido ese estreno. Al final de la danza, la flauta es respondida por un violento acorde de toda la Orquesta.
La excelente iniciativa comenzada el concierto del pasado 10 de abril de incorporar una explicación de la obra a escuchar se ha mantenido y aumentado en esta oportunidad añadiendo además una explicación oral detallada y minuciosa. ¡Felicitaciones! Y otro agradecimiento especial a William Harvey en lo que ha significado una apoteósica despedida. Gracias de nuevo, ¡Thanks again! Merecen destacarse dos cosas más: ¡ Sala llena! ¡Por fin! Pero habría que insistir que los sonidos agudos de los vientos "primitivos" de Stravinsky podrían evocar a la Virgen o a las "Adolescentes", a los "Antepasados" o incluso a las "Aldeas Rivales", pero en ningún momento se alude a los bebes o niños muy pequeños que sin culpa alguna de su parte -pero sí de los adultos que los llevaron- mezclaban sus llantos, grititos y voces a la partitura.

