Hoy, Luis Miguel cruza la barrera de las 4 décadas con impensados achaques de salud, tras la complicación de una presunta liposucción en el abdomen y unos retoques en el rostro a los que se habría sometido para recibir mejor que nunca sus 40 abriles. La jugada no habría tenido resultados exitosos para el rey del bolero, que ingresó al quirófano por una cuestión de estética y terminó en terapia intensiva; al parecer, por una bacteria que se propagó por la sangre.
Algunos medios indican que el astro ya fue dado de alta del Cedars-Sinai Medical Center de Los Ángeles. Sin embargo, ante el hermetismo de los médicos, de la oficina de prensa de Luismi y de la Warner, su disquera; otras versiones sostienen que esto sería una cortina de humo para desviar la atención de la prensa y que seguiría internado y en grave estado, al cuidado de su hermano Alejandro.
El trascendido sobre su internación y la falta de información oficial hicieron correr como reguero de pólvora una serie de versiones en torno a la salud del Sol de México y su enigmática hospitalización, que habría sucedido hace más de 10 días. Desde entonces se dicen muchas cosas: que está en rehabilitación a causa del alcohol, que se trata de un problema gástrico derivado de una dolencia pulmonar para la que estaba medicándose con antibióticos; e incluso – y esto fue desechado- que su ingreso había sido para unas pruebas de ADN a pedido de un hombre que dice ser su padre en Puerto Rico (entre otros que pelean por su paternidad como Gerald Spencer, primo de la fallecida princesa Diana de Inglaterra).
Sus fans se hicieron eco de la noticia en Internet, donde una de las páginas dedicadas a la estrella en Facebook -promovida por 102.306 seguidores-, llevan a cabo una cadena de oración para su sanación, lo que su amigo Ricardo Montaner también alienta desde su propio FB.
Otro Sandro
Mucho se habla de él, pero nada a ciencia cierta. Como Sandro de América y los estadounidenses Elvis Presley o Michael Jackson, Mickey supo aislarse del planeta construyendo mega mansiones-fortalezas en su amado Acapulco y en Beverly Hills; navegando por los mares del mundo en lujosos yates; o atravesando el cielo en su avión privado.
Nacido como Luis Miguel Gallego Basteri en San Juan de Puerto Rico, una de las figura más populares del mundo hispanohablante, es el mayor de los 3 hijos del fallecido cantante español Luisito Rey (Luis Gallego) y la actriz italiana Marcela Basteri, que desapareció en 1989. Cuando Luismi tenía 19 años, la mujer se esfumó sin dejar rastros, pero sí otro aluvión de rumores, como que está internada en un neuropsiquiátrico de Europa o que fue asesinada por Luis Rey, con quien Luismi mantuvo una relación conflictiva hasta su muerte; pero todas son elucubraciones.
También es un enrejado de acertijos su situación amorosa, en la que se vio sumergida hasta la pulposa Luli Salazar. Luis Miguel sólo anunció el nacimiento de sus hijos, Miguel, de 3 años, y Daniel, de 2, ambos con su hoy ex pareja, la actriz Aracely Arámbula; sin contar el reconocimiento de Michelle Salas, de 20, como su primogénita en 2008.
Otra de las espadas fuertes clavadas en su imagen es su presunta adicción a la cocaína, de lo que Micky siempre se abstuvo de hacer comentarios. Fue Chavela Vargas quien en 1999 -durante una visita a Buenos Aires- se refirió a eso. "El problema de Luis Miguel no es que toma cocaína, sino que se la toma toda", dijo la intérprete. Otro que habló de este problema fue el extinto Jorge Vargas, quien dijo que fue su propio padre el que lo introdujo en las drogas cuando era un niño. Pero hoy, cuando el Rey cumple 40, todo sigue siendo hipótesis. (Eluniversal.com, People, Hola)
