Leonardo DiCaprio dejó la pantalla grande y disfruta a lo grande en Brasil. Allí, ademas de ir a ver los partidos del Mundial, también se dedicó a parrandear. Llegó a pagar grandes cantidades de champagne exclusivo y alojamiento para 30 mujeres durante una fiesta que empezó en una discoteca privada en Buzios y siguió en el lujoso yate de un jeque árabe donde se hospeda. ¿Livin la vida loca?.