Una cogoteada de un político real a un co-conductor pudo más que el triunfo de otro de mentirita en la parodia de un reality. El lunes pasado, CQC se impuso por primera vez a ShowMatch, justo cuando el programa despedía a Gran Cuñado, que hasta antes de las elecciones ocupó el podio de la TV.
Marcelo Tinelli marcó 20.4 puntos promedio; y el repunte que logró cuando ventiló el veredicto, rasguñando el final del envío, tampoco alcanzó. Su rival con polleras y compañía anotaron 22.3 y treparon a un pico de 28.9 puntos cuando pusieron al aire el video que muestra a Gonzalito siendo agredido por el intendente de El Bolsón, que lo tomó del cuello (en ese momento, ShowMatch hacía 17).
"Hubo una disparidad cuando fue el estreno de Marcelo. Creo que todos los estrenos son esperados por la gente pero después de cuatro semanas nos acomodamos. Nosotros somos una gran opción para la televisión argentina y la gente ya nos eligió. Me pone contenta saber que nos está yendo muy bien con el programa, competir está muy bueno, pero ganar, mucho más", se relamió Ernestina Pais al ser consultada por Puroshow.com
Otro que hizo oír su voz no fue precisamente Tinelli. El antiguo conductor de CQC -a quien muy probablemente le hubiera gustado saborear esa victoria- no pudo sujetar la lengua y destiló su acidez desde la Rock and Pop.
"Vi el adelanto de Gonzalito y le rindió el tema del intendente (…) ¡Qué suerte conseguir que justo te agreda un intendente para la final de Gran Cuñado!", lanzó Pergolini, quien aclaró que no vio ninguno de los ciclos pero sí siguió el minuto a minuto. "No le fue muy bien a Marcelo, me parece que éste no es su año. ¿Qué pasó Marcelo? ¿Aflojaste? Pensabas que yo era el único enemigo que tenías?", agregó antes de retractarse por la palabra enemigo. "Contrincante", le soplaron sus colegas.
Sin contar que ShowMatch tampoco pudo erigirse ese lunes como lo más visto de El Trece -donde volvió a ser destronado por el culebrón Valientes (que anotó 27.3)- cabe suponer que el pasado será recordado como un lunes negro para Tinelli, quien sin embargo ya ha probado su habilidad para dar timonazos y enderezar la nave. De hecho, anoche empezó a hacerlo apostando a la siempre generosa farándula, cuyos clones comenzaron a poblar la versión VIP de Gran Cuñado. Y si la fórmula no funciona, allí estarán las prometidas comedias musicales -con famosos de verdad e ignotos personajes- y, claro, el comodín de los sketchs, las cámaras ocultas y otras latas varias. Porque hasta diciembre queda un rato largo. Y, como dicen, una batalla no es la guerra.

