Javier Milei es noticia y no por el ámbito político sino porque que una mujer decidió honrarlo de una manera muy particular. Giselda decidió bautizar a su hijo como Natán Milei Evenecer Paniagua Quispe.
La mujer detalla que en 2021, ya embarazada, fue al cierre de campaña del diputado liberal en Parque Lezama y recuerda que lo tuvo a pocos metros, pero no alcanzó a saludarlo. También fue a verlo en la Feria del Libro, pero corrió con la misma suerte.
“Cuando me enteré de que iba a ser nene, enseguida decidí que se iba a llamar Milei y teníamos miedo de que nos hicieran problema en el registro civil porque es un apellido. Por eso, me asesoré con abogados”, sostuvo Giselda durante una entrevista de TN.

Cuando le consultaron a la joven madre porque había decidido nombrar así a su hijo, ella respondió: “Para mi, es el que nos da la esperanza de un mejor futuro y quiero lo mejor para mi familia, para mi hijo y para los argentinos”, responde tímidamente.
Giselda cuenta que lo sigue al economista liberal hace un poco más de dos años, que escuchó todos sus videos, conferencias y entrevistas a través de YouTube y remarca: “Concuerdo con todo lo que él piensa, es un patriota y adhiero a todas sus ideas”.
Luego de varios intentos, por fin Gisela y el pequeño Milei conocieron a su referente: “¡Está con el leoncito!”, gritó al verlo y agregó: “Aquí está el joven Milei. Argentina tiene futuro, por muchos más Mileis”.
Giselda no paraba de agradecer ese momento y Milei también: “Gracias por el honor de ponerle de nombre mi apellido”.

Después de la foto y el saludo, la mujer le ofreció cargarlo en brazos y el diputado, un poco nervioso y con miedo, lo agarró. “No soy un experto”, aseguró, pero lo alzó de todos modos. “Es la marcha del león, crujiendo cada vez más fuerte”, le cantaba el diputado mientras lo mecía de un lado a otro.
Ante la paz del niño, siguió: “Soy el rey, te destrozaré. Toda la casta es de mi apetito. Viva la libertad carajo”. Milei bebé, en tanto, sonreía y lo miraba atento, sin entender bien qué es lo que pasaba.
Fuente: TN / Los Andes

