Las invasiones a las canchas de fútbol son algo bastante común. Fanáticos que planean cuidadosamente el acto, esperan durante muchos minutos a que aparezca el momento oportuno para pegar el salto, “gambetear” a la seguridad e ir a abrazar a su ídolo. Ya hemos visto varias veces algo similar en partidos de Lionel Messi o de Cristiano Ronaldo en los últimos años.

Sin embargo, recientemente un “invasor” con mucha menos preparación se metió al verde césped durante un partido de la Major League Soccer ( MLS), la liga norteamericana de fútbol. Resulta que Zaydek, un niño de dos años y nuestro protagonista de hoy, estaba disfrutando de un encuentro del FC Cincinnati y el Orlando City junto a su madre Morgan Tucker.

Todo iba muy bien, transcurría el minuto 70 de partido, los equipos empataban a uno cuando de pronto, el pequeño saltó al terreno de juego y comenzó a correr. Frente a la desesperación del momento, Tucker salió “picando” detrás de su hijo y logró tacklearlo antes de que el juego se trasladara hacia donde se encontraba el niño.

 

"Literalmente miré hacia otro lado por un segundo", declaró la mujer luego del partido en una entrevista con “Good Morning America” (Buenos días América), que "cuando me deslicé y lo tackleé, no sentí ningún dolor, pero al día siguiente estaba adolorida. Tenía tanto miedo de que le golpearan en la cabeza con una pelota de fútbol".

Afortunadamente ninguno de los dos sufrió golpes y salieron sanos y salvos de la cancha. Las cámaras captaron el momento y el video se viralizó en redes sociales.

Con el apuro del momento se resbaló y cayó al suelo de espaldas, con el niño en brazos. Sin embargo, enseguida se puso en pie y se lo llevó de vuelta a las gradas. "Cuando volví a cruzar la cerca, le dije: ‘¿Qué estabas haciendo?’, Y él dijo: ‘Mamá, pelota de fútbol’. Estaba realmente metido en el juego y cuando los [jugadores] iban al otro lado del campo, no estaba contento, así que quería que estuvieran allí con él", añadió la madre.

Finalmente, el partido terminó en empate a uno, con goles de Luis Nani (Orlando) y Brenner Souza (Cincinnati).