Un coleccionista cordobés adquirió un billete de $100 de Evita en una subasta tras pagar $2.500. Se trata de un billete de la serie “U”, que se ve muy poco en la calle. El precio base en la compulsa era de $650, pero las ofertas fueron aumentando, incluso desde el exterior del país. Lo curioso del caso es el elevado valor que se pagó por un billete “circulado” de 2017.

 

“Me sorprendió sobremanera el precio negociado por lo que debería ser algo frecuente y sin mayor valor que el nominal. Debería haber unos dos billetes por cada habitante del país, y me interesé por el tema”, comentó Benjamín Palacio al diario La Voz, vendedor de antigüedades, cuando se enteró de lo que se había pagado.

 

El experto consultó a otros coleccionistas sobre el alto precio de un billete que, en principio, no parecía tener ninguna rareza. Pero le comentaron que su escasez es muy importante en el país, lo que elevó el valor. 

 

El billete tiene la particularidad de pertenecer a la serie “U”, que prácticamente desapareció de la calle. “Es un ejemplar raro que no se ha visto. Es sumamente extraño el motivo por el cual falta de circulación en forma masiva”, dijo el flamante dueño del billete, Roger Cecconello, excomodoro de la Fuerza Aérea y socio fundador del Centro de Numismática de Córdoba.

 

En el caso del billete de Eva, se emitieron desde la serie “A” hasta la “Z”. Una vez que terminó el alfabeto, el Banco Central (BCRA) siguió con otras series, como por ejemplo, la “AA”, “BA” y “CA” hasta la “IA”.

 

El curioso caso se conoció unos días antes del lanzamiento del nuevo billete de 100, dedicado a la taruca. En los últimos tres años, el BCRA eliminó las figuras de próceres en la nueva familia de billetes y las sustituyó por las efigies de animales, como el guanaco ($ 20), el cóndor andino ($ 50), la ballena franca austral ($ 200), el yaguareté ($ 500) y el hornero ($ 1.000).