Con la asunción a la presidencia de la Nación del líder del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, Uruguay inició una nueva etapa política que implicará una serie de cambios con el objeto de revertir un panorama económico y social que se ha visto deteriorado tras 15 años ininterrumpidos del Frente Amplio en el poder. 

Debido a que Lacalle Pou asumió el lunes último la presidencia de un país que presenta una economía estancada, con un déficit fiscal del 4.6% y una elevada tasa de desempleo, además de un alto índice de inseguridad, el flamante mandatario anunció que tomará medidas inmediatas en varios frentes que comprenderán desde la reducción del gasto público hasta combatir la inseguridad y facilitar la inmigración. Más allá de estas medidas de orden interno se prevé que esta nueva gestión se enfocará en promover un cambio de posicionamiento de Uruguay en la región, en relación a su intervención en el Mercosur y en función de las relaciones bilaterales con los países vecinos. Son estos aspectos los que Argentina deberá tener en cuenta dentro del giro político que ha comenzado a protagonizar Uruguay dentro de la región. Si bien el Frente Amplio tenía una postura más "latinoamercanista” respecto, por ejemplo, del Mercosur, el gobierno de Lacalle Pou tiene una actitud de mirar más al mundo, por lo que se prevé que el factor comercial volverá a ser el gran impulsor de Uruguay a nivel mundial.

La clara posición asumida por el gobierno uruguayo de no involucrarse con países como Cuba, Nicaragua o Venezuela, al considerarlas que no son democracias plenas, sumado a sus posiciones más aperturistas en el plano económico, son aspectos distintivos de una política exterior que nuestro país debería considerar y capitalizar, dejando de lado posiciones antagónicas que están marcando distancia. La ausencia del presidente Alberto Fernández en el acto de asunción de Lacalle Pou, justificada por la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional, que coincidió en fecha y hora, pudo haberse compensado con la asistencia a la cena de gala que ofreció el presidente uruguayo, a la que Fernández tampoco concurrió, prefiriendo ir a ver a jugar en la cancha a su equipo favorito Argentino Juniors. Una actitud que habla sobre lo mucho que habrá que trabajar en la recomposición de relaciones entre ambos países y su vinculación con el socio mayoritario en el Mercosur, Brasil, que si estuvo presente en los actos protocolares de asunción de Lacalle Pou.